Etiopía, Kenia y Somalia a un paso de la catástrofe

El número de afectados por la sequía y sin acceso a agua potable en Etiopía, Kenia y Somalia ha aumentado de 9,5 millones a 16,2 millones en el espacio de cinco meses, mientras que los niños del Sahel también se enfrentan a niveles extremadamente altos de vulnerabilidad ante la falta de agua.

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© UNICEF/Oloo Una madre con su hijo en brazos caminado junto a los cadáveres del ganado muerto a causa de la grave sequía en Marsabit, en Kenya.

La grave desnutrición y el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por el agua que sufren los niños del Cuerno de África y el Sahel podrían provocar una mortandad devastadora si no se les proporciona ayuda urgente, advirtió este lunes el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Coincidiendo con la celebración de la Semana Mundial del Agua que se conmemora del 23 de agosto al 1 de septiembre, la directora ejecutiva de UNICEF alertó que esta situación deja a millones de menores en esas dos amplias regiones del continente africano “a una sola enfermedad de la catástrofe”.

“La historia nos enseña que, si se combinan altos niveles de desnutrición aguda severa en los niños con brotes letales de enfermedades como el cólera o la diarrea, la mortalidad infantil aumenta drásticamente, y de forma trágica. Cuando el agua no es accesible o es insalubre, los riesgos para los niños se multiplican exponencialmente”, afirmó Catherine Russell.

Aumento desorbitado de la sequía en Etiopía, Kenia y Somalia

El número de afectados por la sequía y sin acceso a agua potable en Etiopía, Kenia y Somalia aumentó de 9,5 millones en febrero a 16,2 millones en julio, exponiendo a los niños y sus familias a un mayor riesgo de contraer enfermedades como el cólera y la diarrea.

La sequía, los conflictos y la inestabilidad están provocando una situación de inseguridad hídrica en Burkina Faso, Chad, Malí, Níger y Nigeria, donde 40 millones de niños se enfrentan a niveles de vulnerabilidad hídrica que oscilan entre altos y extremadamente altos.

Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud, en el Sahel mueren más niños a causa de la insalubridad del agua y el saneamiento que en cualquier otra parte del mundo.

La mayoría de los habitantes del Cuerno de África dependen del agua que les suministran camioneros o carretas de burros. En las zonas más afectadas por la sequía, el agua ya no es asequible para muchas familias. Algunos datos ilustran la terrible situación:

  • Comparado con enero de 2021, hay 23 condados en Kenia que han sufrido importantes subidas de precios, encabezados por Mandera, con un 400%, y Garissa, con un 260%
  • Durante el mes de junio, se duplicó el precio del agua en la región etíope de Oromia y, en comparación con el inicio de la sequía en octubre de 2021, aumentó un 50% en la de Somalí
  • En relación con los precios de enero de 2022, el costo medio del agua subió un 85% en el sur de la región somalí de Mudug, y un 55 y un 75% respectivamente en las localidades de Buurhakaba y Ceel Berde

Los problemas crecen: desnutrición, cólera, diarrea, sequía

UNICEF destaca que más de 2,8 millones de niños de ambas regiones ya sufren desnutrición aguda severa, lo que significa que su riesgo de morir por enfermedades transmitidas a través del agua es 11 veces superior al de los niños en países correctamente alimentados.

En casi todos los distritos somalíes afectados por la sequía se han registrado brotes de diarrea y cólera, con 8200 casos confirmados durante los seis primeros meses del año, más del doble que en el mismo periodo del año anterior.

Cerca de dos tercios de los niños afectados son menores de cinco años. Entre junio de 2021 y de 2022, UNICEF y sus socios trataron más de 1,2 millones de casos de diarrea en niños menores de cinco años en las regiones etíopes más afectadas por la sequía: Afar, Somali, Naciones y Pueblos del Sur y Oromia.

En las zonas de Kenia afectadas por la sequía, más del 90% de las fuentes de agua al aire libre -como estanques y pozos- están agotadas o secas, lo que supone un grave riesgo de brotes de enfermedades.

La disponibilidad de agua en el Sahel se ha reducido en más de un 40% en los últimos 20 años a consecuencia del cambio climático y de otros factores como los conflictos, lo que aumenta el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua para millones de niños y familias.

Tan sólo el año pasado, África Occidental y Central sufrió el peor brote de cólera en los últimos seis años, con 5610 casos y 170 muertes en el Sahel Central.

Los llamamientos humanitarios del Sahel y el Cuerno de África están en registros mínimos

Entre las acciones de UNICEF en favor de las familias del Cuerno de África y el Sahel figuran la mejora del acceso a servicios de agua, saneamiento e higiene, la perforación de pozos de agua subterránea fiables, la identificación y el tratamiento de los niños con desnutrición, y la ampliación de los servicios de prevención.

El llamado de UNICEF, destinado a mejorar la capacidad de recuperación a largo plazo de las familias en la región del Cuerno de África e impedir que la sequía siga devastando vidas en los próximos años, sólo cuenta actualmente con un 3% de fondos. De esa cifra, casi no se ha recibido dinero para las partidas destinadas al agua, el saneamiento y la resiliencia climática.

El llamamiento para satisfacer las necesidades de las familias vulnerables de la región del Sahel Central mediante programas de agua, saneamiento e higiene solo está financiado en un 22%.

Para dibujar la desesperación de esas familias, Russell pidió imaginar la elección imposible que muchas madres y muchos padres tendrán que afrontar.

“Imagina tener que elegir entre comprar pan o agua para un niño hambriento y sediento, que ya está enfermo, o entre ver a tu hijo pasar una sed extrema o dejarle beber agua contaminada que puede causarle enfermedades mortales”, explicó e indicó que la única manera de acabar con esta crisis pasa “porque los

gobiernos, los donantes y la comunidad internacional aumenten la financiación para satisfacer las necesidades más acuciantes de los niños y proporcionen un apoyo flexible a largo plazo para romper el ciclo de la crisis.”

La escasez de la temporada de lluvias empeora la situación

Por su parte, el Programa Mundial de Alimentos destacó hoy que por cuarta vez consecutiva la temporada de lluvias (de marzo a mayo) no fue buena y dejó a 22 millones de personas en Etiopía, Kenia y Somalia en una situación de hambre extrema.

Los pronósticos para la quinta temporada de lluvias, prevista a finales de año, tampoco son optimistas por lo que se espera que aumente el número de personas en esa condición.

El Programa está ampliando sus actividades con el objetivo de proporcionar asistencia alimentaria y monetaria a 8,5 millones de personas en Yibuti, Etiopía, Kenia y Somalia. Esta cifra es superior a los 6,3 millones de personas que recibieron asistencia por la sequía a principios de 2022.

Una de las claves en este tipo de crisis es la respuesta temprana, apuntan desde el Programa y se remiten a la experiencia de 2016 cuando la rápida acción humanitaria evitó que se repitiera la hambruna de 2011 que mató a más de 250.000 personas.

Los programas de ayuda humanitaria presentan un déficit de financiación (hasta febrero de 2023) de 418 millones de dólares. El PMA precisa estos recursos para aumentar la asistencia de millones de familias vulnerables.

La crisis en cifras

Inseguridad alimentaria

  • 89 millones de personas sufren inseguridad alimentaria = 29% (casi un tercio) de la población total de la región
  • Aumento del 75% respecto a los 51 millones de julio de 2021.
  • Etiopía (20 millones), Sudán (15 millones), Sudán del Sur (7,7 millones), Somalia (7,1 millones) y Kenia (3,5 millones)
  • Norte de Etiopía: 20 millones de personas con inseguridad alimentaria en toda Etiopía. Más de 13 millones en el norte de Etiopía:

o 4,8 millones de personas en la región de Tigray

o 1,2 millones en la región de Afar

o Más de 7 millones en la región de Amhara

  • Somalia: 7,1 millones de personas en situación de crisis o peor
  • Sudán del Sur: 7,74 millones de personas en situación de crisis o peor (más del 60% de la población)
  • Sudán: 15,6 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria. Podría aumentar a 18 millones de personas en tres meses (40% de la población)

Nutrición

  • En Burundi, Yibuti, Etiopía, Sudán del Sur y Sudán, la tasas del retraso del crecimiento infantil supera el umbral del 30%

o Los niveles más altos en Burundi, con un 54%

  • En Etiopía, Kenia y Somalia:

o 10 millones de niños con desnutrición aguda

  • – De enero a junio, 568.000 niños fueron admitidos para recibir tratamiento de desnutrición aguda grave en Etiopía, Kenia y Somalia.
  • – Se calcula que unos 6,5 millones de niños sufren desnutrición aguda, de los cuales cerca de 1,8 millones se enfrentan a una grave emaciación

Financiación:

  • Se necesitan 1200 millones de dólares para los próximos seis meses en toda la región
  • Se necesitan 418 millones para la respuesta a la sequía en Etiopía, Kenia, Somalia y Yibuti

La sequía regional en cifras

  • Personas en situación de inseguridad alimentaria debido a la sequía (hasta septiembre) 22 millones
  • Niños que sufren malnutrición 7 millones
  • Personas a las que el PMA tiene previsto ayudar 8,5 millones
  • Déficit de financiación (hasta febrero de 2023) 418 millones de dólares
UNICEF/Mulugaeta Ayene
Una madre de seis hijos teme perder más ganado en los próximos meses debido a la sequía en la región de Somalia, Etiopía.

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