Así fue la iniciativa para el Día Nacional de las Personas Sordas

La iniciativa presentada el 16 de noviembre de 2017 tuvo como objetivo declarar el 28 de noviembre de cada año como Día Nacional del Sordo, mismo que entró en vigor en 2018, agregando la palabra "persona" cambio a petición de la senadora Angélica de la Peña Gómez, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos.

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INTRODUCCIÓN

La presente iniciativa representa un esfuerzo que favorece la inclusión de la comunidad sorda a la dinámica social en sus diversas dimensiones, y su fundamentación legal se sostiene en los diversos ordenamientos legales, tales como Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, la Ley General de la Infraestructura Física Educativa, y en las demás normas aplicables.

Las personas sordas pueden realizar todo tipo de trabajos intelectuales, manuales, etc. y pueden desarrollarse con los demás de una manera fluida y sin impedimentos. Pero para ello es necesaria una concientización de la sociedad a este problema que sufren miles de personas.

Es muy importante que inculquemos en las próximas generaciones de ciudadanos la visión de que no todos son iguales y que hay que ayudar a los que tienen alguna dificultad física o de otra índole.

“El derecho de las personas sordas es igual a cualquier individuo que quiere participar en la vida pública y política, recibir educación de calidad, tener empleo digno y accesibilidad en cuanto a servicios de interpretación de Lengua de Señas, servicios médicos, etc.” (Dr. René González Puerto).

Con esta iniciativa se busca que mediante la concientización de las personas se logre un acceso pleno al ejercicio de los Derechos Humanos que como sujetos tienen las personas con discapacidad auditiva en México, mismo que les permita su empoderamiento social en la comunidad de la cual forman parte.

ANTECEDENTES

Cada año, la última semana de septiembre, las comunidades sordas del mundo organizan la semana internacional de las personas sordas. Esta celebración data de 1958 y fue propiciada por la Federación Mundial de Personas Sordas (WFD) que eligió esta fecha para conmemorar el primer Congreso Mundial de la WFD que tuvo lugar en septiembre de 1951 [*] .

Es un día en el que se reivindican derechos para las personas que sufren sordera para poder vivir como los demás, así como poder trabajar y hacer una vida con las mismas oportunidades que todos los individuos de su entorno.

El principal objetivo de este día es el de llamar la atención a la sociedad en general, los políticos, las autoridades pertinentes, los medios de comunicación, etc. para conseguir que las personas sordas puedan convivir con el resto de personas con dignidad y en ningún caso se encuentren desplazadas por este motivo. Además, cada año se exigen más derechos para poder participar en los procesos de selección tanto de los puestos de trabajo en el estado como en las empresas.

En México, se celebra el 28 de noviembre, fecha que se ha tomado como referencia para hacer conciencia sobre las personas con esta discapacidad. Esta fecha es emblemática, debido a que: “La educación de las personas sordas en México data del siglo XIX, en la época del presidente Benito Juárez, en 1861 emitió una disposición legal para establecer una escuela de sordomudos, pero por cuestiones políticas el proyecto no se llevó a cabo.

En febrero de 1861, Benito Juárez (1806-1872) decreta que se establezca en la capital de la república una escuela para sordo-mudos. El 28 de noviembre de 1867 se publica el decreto en el que Benito Juárez determina fundar la Escuela Nacional de Sordomudos que funcionaría también como Escuela Normal de Profesores.

CONSIDERACIONES

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la “Discapacidad es un término general que abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la participación. Las deficiencias son problemas que afectan a una estructura o función corporal; las limitaciones de la actividad son dificultades para ejecutar acciones o tareas, y las restricciones de la participación son problemas para participar en situaciones vitales.
Por consiguiente, la discapacidad es un fenómeno complejo que refleja una interacción entre las características del organismo humano y las características de la sociedad en la que vive.” [*]

El reconocimiento de los Derechos Humanos de las personas auditivas al recordar los acuerdos firmados en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas Sordas, firmado por México en el 2006”, por lo tanto, la comunidad “demanda el seguimiento y cumplimiento de todos los acuerdos de esta Convención que entró en vigor en nuestro país el 3 de mayo del 2008”.

En nuestro país, para atender el tema de la inclusión, se crea el Programa Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad 2014-2018. Elaborado conforme a las directrices previstas en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 y publicado en el DOF el 30 de abril de 2014, el cual establece dentro de sus objetivos lo siguiente:

Objetivo 1.- Incorporar los derechos de las personas con discapacidad en los programas o acciones de la administración pública.

Objetivo 2.- Mejorar el acceso de las personas con discapacidad a los servicios de salud, así como a la atención de salud especializada.

Objetivo 3.- Promover el diseño e instrumentación de programas y acciones que mejoren el acceso al trabajo de las personas con discapacidad.

Objetivo 4.- Fortalecer la participación de las personas con discapacidad en la educación inclusiva y especial, la cultura, el deporte y el turismo.

Objetivo 5.- Incrementar la accesibilidad en espacios públicos o privados, el transporte y las tecnologías de la información para las personas con discapacidad.

Objetivo 6.- Armonizar la legislación para facilitar el acceso a la justicia y la participación política y pública de las personas con discapacidad” [*] .

La Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, en su artículo 2 fracción VI, define a la persona sorda como aquella que tiene alguna deficiencia del sentido auditivo que le limita a sostener una comunicación y socialización regular y fluida en lengua oral [*] y reconoce tres grupos de sordos: los sordos señantes, los hablantes y los semilingües.

La audición es uno de los sentidos más importantes, sin ella el sujeto no podría adquirir un lenguaje oral, dificultándose la comunicación con su medio. Desde el punto de vista biológico, el órgano de la audición es el encargado de transformar las ondas de la energía sonora recibidas del exterior, en energía bioeléctrica, posteriormente el cerebro procesa la información y hace posible su comprensión. Por esta razón, si este proceso no se lleva de manera normal, se produce una alteración en la audición.

Las personas sordas no son enfermas, no necesitan ninguna droga o tratamiento para curarse; las personas sordas usan un idioma diferente, con el que pueden aprender, compartir, actuar y expresarse libremente, el daño en la audición no afecta el desarrollo intelectual de los sordos.

La sordera afecta la comunicación de las personas, a unas más que a otras dependiendo de sí nació sordo o perdió la audición después de haber aprendido a hablar y de sí tiene algún resto auditivo. Cuando una persona nace sorda o pierde la audición a una edad muy temprana, es difícil que aprenda a hablar pues no puede escuchar los sonidos del idioma oral; sin embargo, si desea intentarlo, se le debe enseñar con un proceso largo y costoso.

Cuando una persona pierde la audición, siendo un niño, ya ha tenido experiencia auditiva y puede conservar la lengua que había adquirido. Cuando una persona escucho un poco, se beneficia del uso de audífonos y con esto, más una buena terapia, es posible que pueda aprender la lengua oral.

Cuando las personas mayores, por la edad o por enfermedad se quedan sordas, tienen problemas para entender lo que se les habla, pero no para hablar pues, ellos han hablado toda su vida y conocen perfectamente su lengua.

Las personas sordas no pueden escuchar, pero pueden ver. Por esto, el idioma que usan para comunicarse es la lengua de señas, una combinación de movimientos manuales, gestos, expresiones faciales, corporales y espaciales que integran su lengua.

El lenguaje materno de la comunidad sorda en México es la LSM (Lengua de Señas Mexicana) y su segunda lengua es el español; es fundamental el aprendizaje de la primera para incorporar aprendizajes asociados a la lectura y la escritura. Por este motivo su lengua materna es muy importante para la persona con discapacidad auditiva, misma que se caracteriza por ser visual gestual como la lengua de señas y no la auditiva verbal como el lenguaje oral.

Algunas personas sordas no pueden hablar por teléfono convencional, pero lo pueden hacer por un teléfono de texto; no escuchan radio, pero pueden saber las noticias a través del periódico; no escuchan la televisión, pero pueden acceder a la información si se cuenta con el servicio de interpretación en la pantalla o ven los mensajes escritos en la misma.

Para la mayoría de los sordos no es fácil aprender a hablar, para la mayoría de los oyentes es fácil aprender Lengua de Señas, solo falta voluntad y esfuerzo para lograrlo.

En cuanto a la estadística de este problema, más del 5% de la población mundial padece pérdida de audición. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2014, de los 119.9 millones de personas que habitan la república mexicana, 6% (7.2 millones) tienen discapacidad, de las cuales el 33.5% (2.4 millones) su problema es auditivo (CONAPO-INEGI, 2014 como se citó en Compartir Signos).

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que entre uno y dos por cada mil de los recién nacidos llegan al mundo siendo sordos profundos o severos, de acuerdo al XIII Censo General de Población y Vivienda 2010, existen un total de 498 mil 640 personas con discapacidad auditiva, siendo 273 mil 216 hombres y 225 mil 424 mujeres.

Según el Centro Nacional de Recursos para la Educación Especial (CNREE-MEC, 1988), la hipoacusia se define como toda disminución de la agudeza auditiva. Pero el término es relativo, ya que el concepto de normalidad puede variar por factores como la edad, ecológicos y otros; por lo que se aplicará siempre teniendo en cuenta estas situaciones, pero si es necesario un término físico y preciso se puede considerar toda aquella disminución de la agudeza auditiva que sobrepase los 27 Decibeles (dB) en las frecuencias centrales del audiograma tonal.

Considerando que en el contexto educativo de las personas con discapacidad auditiva (necesidad social), se busa una educación para alumnos sordos desde un enfoque sociocultural, que represente la mejor alternativa para asegurar una educación de calidad para las personas sordas. En este contexto, una educación para la diversidad incluye el derecho de la niñez con sordera a hablar su lengua materna y a recibir una educación bilingüe para favorecer la adquisición de una segunda lengua. En el caso de los sordos, la lengua de señas permite la comunicación como la lengua oral para alumnos oyentes, y es un medio accesible que facilita el aprendizaje y brinda identidad lingüística.

En el campo Laboral, todas las personas requieren desempeñar una función en la sociedad que les permita una remuneración; sin embargo, aunque resulta lógico entender que no todas las actividades laborales pueden resultar adecuadas a su circunstancia, pero también, no todas las personas resultan competentes para desarrollar cualquier tipo de trabajo. El fomento del empleo de las personas no es sólo una exigencia de justicia para quienes padecen esa discapacidad, sino también es una necesidad para que la sociedad pueda aprovechar el capital creativo de un amplio conjunto de sus miembros, que puede, quiere y sabe trabajar.

La realidad de jóvenes con discapacidad auditiva presenta carencias formativas y de cualificación, que, unido a las dificultades propias de acceso a la información, nos demandan una atención dirigida a la orientación y formación profesional compatible con su discapacidad y ajustada a la realidad de la oferta laboral que posibilite a estos jóvenes su acceso a un trabajo. Debido a la falta de contacto con el mundo laboral, los jóvenes sordos requieren una formación teórico-práctica que les facilite la adquisición de habilidades sociales, habilidades laborales y técnicas de búsqueda de empleo para permitirles enfrentarse al mundo laboral sin dificultades.

Teniendo en cuenta la existencia de barreras para la contratación de personas sordas, motivada en muchas ocasiones por el desconocimientos del empresariado en general acerca de las capacidades y aptitudes de estas personas, y también a que la administración no ha dotado de mecanismos suficientes para la integración en el mercado laboral ordinario; es de vital importancia formar un equipo de trabajo, el cual, a través de la intermediación laboral entre la empresa y el joven sordo, capacite a la persona con discapacidad auditiva para desarrollar las funciones en el puesto del trabajo de una empresa ordinaria.

Cada vez hay más personas con discapacidad auditiva, problema que va en crecimiento, cada persona con discapacidad auditiva o sorda solicita el apoyo educativo inclusivo y accesibilidad como la interpretación para tener las mismas oportunidades como oyentes y estar en igualdad de oportunidades para ingresar a la preparatoria y la universidad, se les dificulta para conseguirlo porque todas los sordos necesitan más herramientas para una correcta forma de aprender y para que logren cambiar su forma de vivir y tener una mejor calidad de la vida para ellos y sus beneficiarios.

Un día nacional es la fecha de mayor significado que una nación simbólicamente adopta y por medio de la cual promueve la unidad de todos sus ciudadanos. Algunas recuerdan fechas de tal trascendencia que además de ser de importantes para las naciones en cuestión lo son también para la Humanidad entera.

En este caso, se trata de un día de carácter reivindicativo donde las comunidades sordas, las personas sordas de las distintas regiones y países visibilizan su realidad ante el mundo, donde expresan sus demandas en cuestión de derechos y en el cual se pone de relieve la riqueza de la cultura sorda.

Por lo expuesto con anterioridad ha surgido la necesidad de crear un día oficial que reconozca y represente a la comunidad sorda, por considerar que son un eslabón que promueve una inclusión mucho más significativa a la dinámica social en la actualidad, garantizando con ello el que puedan ejercer sus derechos y obligaciones dentro de lo establecido en los marcos legales y de convivencia de hoy en día, creando el Día Nacional del Sordo.

Con base en estas consideraciones, vengo a proponer ante esta Soberanía el siguiente:

PROYECTO DE DECRETO

Artículo Único. El Honorable Congreso de la Unión declara el 28 de noviembre de cada año como Día Nacional del Sordo.

TRANSITORIOS

Primero. La Secretaría de Desarrollo Social y la Secretaría de Educación Pública serán los responsables de organizar, convocar y coordinar la participación ciudadana e institucional para la conmemoración relacionada con esta efeméride nacional.

Segundo. El presente decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Dado en el Salón de Pleno del Senado de la República a los 25 días del mes de octubre de 2017.

Atentamente

SEN. LILIA GUADALUPE MERODIO REZA

SEN. DANIEL AMADOR GAXIOLA

SEN. HECTOR LARIOS CÓRDOVA

SEN. LORENA CUÉLLAR CISNEROS

SEN. HILDA ESTHELA FLORES ESCALERA

SEN. MARGARITA FLORES SÁNCHEZ

SEN. SILVIA LETICIA MARTÍNEZ ELIZONDO

SEN. MARÍA ELENA BARRERA TAPIA