Impuestos hasta en tus vacaciones

Tu tax coach, Rebeca Munguía. Contribuyendo a cambiar tu mindset tributario.

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Rebeca Munguía

Seguramente estás feliz porque cada día falta menos para que lleguen las vacaciones de Semana Santa. Siempre me ha llamado la atención la enorme ilusión con la que todo el mundo las espera. Es tan grande la expectativa, que hasta me da la impresión de que acaban opacando al puente del natalicio de Benito Juárez. Es entendible, porque por unos días podrás interrumpir tu rutina de trabajo y tomarte un descanso. Si eres del tipo pata de perro, como yo, también podrías aprovechar estos días para viajar.

La verdad es que los viajes son fabulosos porque te regalan nuevos lugares, nuevos aromas, nuevos sabores y nuevas personas. Pero como siempre tengo los impuestos en mente, me dio por buscar la relación entre el turismo y las contribuciones. Sí, ya sé que estarás pensando: ¡que amarguetas! Francamente resultó ser un ejercicio bastante útil, pero como mi intención no es arruinar tu vacaciones, sino proporcionarte información útil, quiero compartirte tres de las coincidencias que encontré, así que: ¡vamos allá!

1.- Si viajas en avión (tanto nacional como internacional) tendrás que pagar la TUA (Tarifa de Uso Aeroportuario). Es una contribución federal que se cobra a todos los pasajeros por utilizar las instalaciones de cualquier aeropuerto mexicano. No puedo darte un monto aproximado porque la Ley Federal de Derechos señala que cada aeropuerto establece sus propias tarifas, lo que sí puedo decirte que el AICM es uno de los más caros del país.

La TUA se cobra junto con el precio del boleto y como los vuelos que más se comercializan son los redondos, se aplica la tarifa del aeropuerto de origen a los dos tramos del boleto (ida y vuelta). Te recomiendo que cuando realices la búsqueda de los boletos o los gestiones mediante algún broker de viajes, revises bien las promociones que te ofrezcan, pues podría parecerte que los precios de algunas aerolíneas son bastante más atractivos que los de otras y bien podría deberse a que ese precio no contemple la TUA y acabes llevándote una desagradable sorpresa al momento de efectuar el pago.

2.- A menos que te hospedes en la casa de familiares o amistades, tendrás que pagar el Impuesto Sobre Servicios de Hospedaje. Por ser una contribución estatal su importe es variable. El monto promedio al que asciende esta contribución en México es de 3.25% del precio de la habitación o inmueble arrendado. Incluyo la palabra “inmueble” porque en algunos Estados aplica también a casas o departamentos rentados mediante Airbnb.

Igual que en el caso de la TUA, te sugiero que te asegures de que las tarifas que te ofrecen lo tengan incluido, ya que podrías elegir un sitio que te guste menos que otro solo porque crees que es más barato, cuando en realidad es que todavía no contempla este impuesto.

¡Ah! y no creas que si viajas al extranjero te librarás de esta contribución, porque en otros países también existe, solo que casi siempre bajo el nombre de: tasa turística.

3.- Por último, el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que se te cobra por los bienes y servicios que consumas, tanto en México como en el extranjero. Aquí sí hay una mala noticia: el IVA se cobra sobre el precio del bien o servicio y de cualquier otra cantidad que se cobre adicional al precio. Por tanto, se cobraría sobre el costo del boleto de avión y la TUA, así como sobre el costo de la habitación o inmueble y del Impuesto Sobre Servicios de Hospedaje.

Si viajas dentro del país no hay novedad, ya que funciona exactamente igual que cuando estás en tu lugar de residencia, lo único que podría cambiar es la tasa aplicable, porque la tasa general es de 16% mientras que en las zonas de frontera es de 8%. Lo interesante viene con los viajes internacionales, ya que algunos países (México, entre ellos) tienen la política de devolverlo a los turistas extranjeros cuando abandonan su territorio, o sea, al final del viaje.

La verdad es que no te devuelven todo el IVA, como el de las comidas que realices o el que pagas por ir a un concierto o espectáculo, pero sí te devuelven el que corresponde a cierto tipo de compras como ropa, electrónicos, joyería, etc. El trámite suele hacerse en el aeropuerto, contra entrega de los tickets de compra, mostrando tu pasaporte y el boleto de avión con el que abandonarás dicho país, así que no se te vaya a ocurrir tirar los tickets y procura llegar al aeropuerto con el tiempo de anticipación suficiente para que puedas completar el trámite.

Te van a pedir que rellenes unos formatos y que elijas alguno de los medios de devolución que utilizan. La mejor de todas las opciones sería la devolución en efectivo, lo malo es que algunas compañías no la ofrecen y otras la limitan a montos muy pequeños. La segunda mejor opción sería el depósito a tu tarjeta de crédito, simplemente porque es cómodo, directo y tienes forma de verificarlo. La opción que hay que evitar, a toda costa, es la devolución por medio de un cheque. ¿Y sabes por qué? Porque necesitarías correr a alguna sucursal del banco emisor del cheque para cobrarlo. Podría tocarte la mala suerte de que en el aeropuerto no hubiera una sucursal o no te diera tiempo de cambiarlo y una vez que abandones el país visitado, no habrá manera de cobrarlo. Dicho de otro modo, es un sistema en el que hay un alto riesgo de que pierdas el dinero y sea como si nunca te hubiesen devuelto el IVA. Además tienen fecha de caducidad, que puede ir de los 3 a los 12 meses posteriores a su emisión.

Bonus: no trates de hacer pasar gastos vacacionales como deducciones correspondientes a tus impuestos. Te lo digo porque no solo tendrías que cuidarte de pagar con tarjeta de crédito, débito o cheque, pedir el CFDI, etc., etc., sino que también necesitarías una razón de negocio y una que otra prueba de que el viaje se relacionó con tu actividad comercial, profesional, etc. (por ejemplo, un contrato). Recuerda que lo más probable es que inicialmente puedas realizar la deducción, pero si sabes que no la podrías sostener en caso de una visita domiciliaria, mejor no lo hagas. Los gastos de vacaciones que con más frecuencia se pretenden hacer pasar como deducciones autorizadas son las casetas de peaje, la gasolina y el alquiler de autos.

¡Felices vacaciones!…

Tu tax coach, Rebeca Munguía. Contribuyendo a cambiar tu mindset tributario.


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