Pros y contras de la persona moral

Tu tax coach, Rebeca Munguía. Contribuyendo a cambiar tu mindset tributario.

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Rebeca Munguía

Cuando alguien quiere hacer negocios suele preguntarse si le conviene hacerlo como persona física o como persona moral. A veces porque hay más de una persona involucrada y se tiene alguna idea de cómo operan las sociedades, pero a veces es simple y sencillamente porque ven que otras personas lo hacen y asumen que eso puede aplicarle y/o convenirle a cualquiera. Como no necesariamente es así, abordaré este tema para que tengas más elementos para decidir si realmente te conviene constituirte como persona moral.

Una persona moral es la reunión de dos o más personas con el objeto de realizar una actividad común, formalizada como una entidad con personalidad jurídica, capacidad jurídica y patrimonio propios. Existen varios tipos de persona moral y otros nombres con los que comúnmente se les denomina son: sociedad, asociación o empresas.

Desde el punto de vista mercantil se clasifican en:

  1. Sociedad en nombre colectivo (S. en N.C.): permite que algunos socios aporten capital y otros trabajo, con derecho a cobrar un sueldo. Es útil cuando se desea realizar un negocio pero no todos los socios tienen dinero o alguno de los socios tiene conocimientos especializados que harían pertinente que aporte su trabajo.

  2. Sociedad en comandita simple (S. en C.S.): se ha dejado de usar, quizá porque algunos socios tienen responsabilidad más amplia que otros. Suele ser más recomendable usar sociedades con igualdad de responsabilidades para todos los socios.

  3. Sociedad en comandita por acciones (S. en C.A.): la diferencia más importante respecto de la anterior es la forma en que se divide el capital. En ésta se divide en acciones y en la anterior se divide en partes de interés.

  4. Sociedad anónima (S.A.): muy flexible en cuanto al objeto al que puede dedicarse la sociedad, así como en la facilidad de aumentar y disminuir capital. Limita la responsabilidad de los socios al monto de sus aportaciones y permite que éstos se retiren en el momento en que lo deseen o necesiten.

  5. Sociedad de responsabilidad limitada (S. de R.L.): es una sociedad que cuando realiza negocios en el extranjero puede ser considerada transparente para efectos fiscales. Significa que se entiende que las ganancias no las obtiene la sociedad sino los socios y que entonces se le grave como si fuera una persona física, que suelen ser tratamientos tributarios más benévolos. Sin embargo, así como en algunos casos esto puede ser muy conveniente, en otros podría ser perjudicial. Se necesita de asesoría fiscal especializada para analizar cada caso.

  6. Sociedad Cooperativa (S.C.): siempre son de capital variable y las encuentras en la Ley General de Sociedades Cooperativas. Pueden dedicarse al ahorro y préstamo o a la producción de bienes o servicios cuando tienen 5 socios, que es el mínimo. Si quieren dedicarse al consumo de bienes o servicios, entonces requieren un mínimo de 25 socios.

  7. Sociedad por Acciones Simplificada (S.A.S): muy utilizada por personas con actividad empresarial que quieren dejar de actuar en lo individual, porque admite un solo socio. Tiene un limite de ingresos de $6’292,602 pesos 41/100 M.N.

  8. Sociedad Anónima Promotora de Inversión (S.A.P.I.): es una excelente opción para Pymes, porque la manera en que funciona le permite captar capitales (inversionistas). Ademas, puede tener un comité interno de auditoría y un auditor externo. Se regula por la Ley del Mercado de Valores.

Algunas han caído en desuso por ser menos conocidas o porque establecen tratos diferenciados entre los socios, implicando mayor riesgo para unos que para otros. Hasta ahora la más utilizada en México es la S.A., sin embargo, en los últimos años se ha popularizado la S.A.S., porque puede ser constituida en línea, a través del portal de la Secretaría de Economía, sin pagarle a un notario.

Desde el punto de vista fiscal son lucrativas cuando se constituyen para realizar actividades que generen ganancias a sus socios o accionistas. Son no lucrativas las que no tienen como objetivo la ganancia, como las fundaciones, colegios profesionales, asociaciones religiosas, etc.

Algunos pros de operar como sociedades son:

  1. La responsabilidad de los individuos se diluye, incluida la fiscal, por tratarse de grupos de personas y porque tienen órganos internos, como la asamblea de accionistas, el administrador único o consejo de administración, el gerente o director general, etc.

  2. En principio todo repercute en el nombre de la persona moral, no de los socios.

  3. Es más fácil obtener créditos y puedes tener nuevos socios que aporten capital.

  4. Si las responsabilidades alcanzaran a los socios, se repartiera entre varias personas.

  5. La responsabilidad patronal es de la empresa (salarios, IMSS, retenciones, etc.).

  6. Algunas de ellas tributan en el RESICO, que tiene ciertos defectos, pero concede beneficios que suelen estar más presentes en personas físicas.

Dentro de los contras están los siguientes:

  1. El proceso para establecerla es más tardado y más caro que comenzar a actuar como individuo (salvo la S.A.S.).

  2. La carga fiscal y administrativa suele ser bastante más gravosa que la de los individuos.

  3. En la mayor parte de ellas se tiene obligación de pagar impuestos con base en lo facturado y no en lo cobrado.

  4. En muchos casos tienen que llevar contabilidad electrónica, elaborar estados financieros, estados de resultados, balances, etc.

  5. En algunos casos deben dictaminar sus estados financieros y es muy caro.

  6. Les aplica una tasa fija y alta (30%).

  7. Su actuación queda limitada por su objeto social.

  8. Cuando obtenga ganancias puede generar más costos e impuestos al pasárselas a los socios.

  9. Prácticamente todo lo que reciben se considera un ingreso y está gravado.

  10. Extinguirlas es igual de costoso y tardado que crearlas.

  11. Para las personas morales no es optativo estar en el RESICO, sino obligatorio. Pese a sus tasas reducidas, para algunas ha resultado perjudicial.

Los criterios que te pueden ayudar a tomar la decisión más adecuada serían:

  1. Qué tanto necesita tu actividad “el filtro” de una persona moral, ya sea para darle mayor seriedad o para limitar tu responsabilidad frente a terceros.

  2. Si realmente necesitas socios o si de hecho ya los tienes, salvo que optes por la S.A.S.

  3. Si consideras que tu negocio generará utilidades muy altas (hablo de varios millones).

  4. Si tu plan de negocio es subdividirte en varias actividades o giros.

En el análisis de tu situación deberás incluir cuestiones mercantiles (estructura, tipo de sociedad, giro preponderante, etc.) y fiscales (costos administrativos, contabilidad, régimen menos favorable, etc.), además de medir bien tu propia potencia económica inicial (y la de tus posibles socios), que deberá ser suficiente para cubrir los gastos de constituir una sociedad.

¡Hasta pronto!

Tu tax coach, Rebeca Munguía. Contribuyendo a cambiar tu mindset tributario.


3.- Mi sitio web: https://www.taxprayer.com/

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