Entre la ofensa y la libre expresión

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  • ¿Libertad de expresión o libertad para ofender?

Tijuana-BC Enero 27 de 2011

-Jorge Echegollén Flores@Subdirector del Proyecto de la Nueva Catedral-

¿Libertad de expresión o libertad para ofender?

Les había prometido, queridos lectores, que después de hablar sobre la necesidad de la ética en los comunicadores, hablaríamos sobre la libertad de expresión, como continuación del tema de los medios de comunicación. Pues por una parte no se vale, a nombre de la libertad de expresión, pisar los derechos de los demás.

De hecho me pregunto continuamente ¿Hasta dónde puede un periodista o un comunicador expresar lo que piensa?; o ¿dónde quedan los derechos de los ofendidos en el caso en que un comunicador calumnie a la persona o a una institución?

Yo veo que continuamente la prensa y sobre todo los comunicadores en la radio, especialmente los “famosos” tribuneros en las mañanas, aquí en la ciudad de Tijuana, hacen gala de su “LABIA” para ofender y difamar a todo aquél que no piense como ellos: ¿esto es libertad de expresión?, o ¿libertad para ofender impunemente? ¿Serían viables las demandas por difamación en la radio a personas o a instituciones? ¿Qué nadie puede hacer nada para calmar a algunos que ya lo hacen como un “modus vivendi” hasta llegar a pasarse de “paleros” para difamar a la Iglesia, por ejemplo?

¡Qué curioso que los musulmanes dan hasta su vida cuando alguien maltrata a Mahoma, su profeta!, pero nosotros católicos permitimos que se ofenda una y otra vez a la Iglesia de Cristo y a sus ministros, ¡y nadie dice nada!

Por otra parte está el otro extremo en el mundo de los comunicadores; o sea la falta de respeto a los que desean plasmar la verdad de los hechos en los medios y que son presa de grupos de poder, quienes no desean que salgan cosas a la luz, por miedo a que los atrapen o se vean desnudados de sus miserias morales.

De hecho en el mundo entero, hay personas que son acosadas y encarceladas por ejercer su derecho a la libertad de expresión, pero todo el mundo tiene derecho a buscar, recibir y difundir información e ideas sin temor o injerencias. En México ya hay varios periodistas asesinados el año pasado, a causa de su trabajo noble y dedicado.

Veamos qué nos dicen algunos textos oficiales referentes al tema que defiende la libertad de expresión:

LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN COMO UN DERECHO HUMANO.

En el Artículo 19 de la «Declaración Universal de los Derechos Humanos«, se lee: «Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.»

Por otro lado la «Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica» de 1969, en el Artículo 13 señala:

«Libertad de pensamiento y de expresión. Y en el número uno dice:

1. “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideraciones de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección y gusto”.

LÍMITES DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Pero por otra parte, están los límites en la libertad de expresión. Según la Organización Foro de la Libertad, los sistemas jurídicos, y la sociedad en general, reconocen límites a la libertad de expresión, en particular cuando la libertad de expresión conlleve conflictos con otros valores o derechos de otros. En este sentido debemos estar muy atentos a lo que uno diga no sea ofensivo para el otro, y aunque se tenga que decir la verdad, se debe medir en la forma como se dice y así medir las consecuencias, porque algunos informadores también se meten en camisas de once varas, se arriesgan demasiado por unos cuantos chelines, o quieren vender a fuerza su periódico o su noticia, para quedar bien con su línea editorial, o para no perder la chamba. Claro que deberían pensarse muy bien los encabezados en un periódico por ejemplo, para no caer en el sensacionalismo y en el amarillismo, que son los graves errores de varios medios informativos en México.

CONCLUSIÓN

En honor a la verdad, debería haber más control por parte del Estado Mexicano en lo que se refiere a la libertad de expresión, porque hemos pasado de una época (70 años) de opresión por parte del Estado y falta de libertad de expresión, en donde había mucha represión, tornándose la situación en este último decenio a una total anarquía en la libertad permisiva de expresar lo que uno quiere, como quiere, sin importar el daño moral que se le pueda causar a alguien. Quizá sea nuestra cercanía al país más poderoso del mundo, Estados Unidos el cual es un mal ejemplo de esa libertad, ya que el derecho a la libertad de expresión se ha convertido en un semi-dios (el Free Speech) dónde todo mundo puede decir lo que quiere sin ningún tipo de restricción, aunque lo curioso es que hay grupos que nadie los puede tocar, como son los judíos y los “para-militares” que hacen y deshacen lo que quieran en la nación supuestamente más democrática del mundo. Fíjense que a estos grupos nadie se atreve a ridiculizarlos. Es obvio que los que dominan en Estados Unidos son ellos, los que a su vez manejan la información. ¿México a dónde va en este campo? Esperemos que a una reforma en materia de información.

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