Where is Revolution Street?

El autor José Nava, es Licenciado en Historia y escritor

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A lo lejos, en la “Revolución”, el espasmo de la alegría aumentaba, crecía la euforia. Dentro de las cantinas, cabarets, burdeles, se sucedían ininterrumpidas las variedades de los artistas que tenía que bailar, tocar y cantar para ganar el diario sustento, proporcionando diversión a los centenares de miles de turistas norteamericanos, que empezaban a llegar desde temprano “para pasar buen tiempo.” 1

Al transitar por la internacionalmente conocida avenida Revolución de esta ciudad (Tijuana) es imposible no pensar en cómo ha cambiado con el paso del tiempo. Esta calle larga, que se puede recorrer en un instante, está llena de recuerdos escondidos en las grietas de sus paredes y banquetas; lleva plasmada las anécdotas e historias de aquellos que la hemos transitado; la Revu, tiene sus propios recuerdos, los cuales se mantienen vivos en la memoria colectiva de la ciudad.

Las primeras veces que caminé de noche por esa avenida, desde la calle séptima hasta a la primera, allá por los primeros años del dos mil (qué cercano se lee eso), aún se podía ver un guato de bares, cantinas, table dance, antros, lugares para bailar; había tantos que si en uno no encontrabas lo que andabas buscando, te salías y te pasabas al siguiente, y así te la podías rolar all night long, de bar en bar (suena a una canción de El Príncipe, José, José), hasta hallar la aventura que anduviéramos buscando, ¿una noche de frenesí, quizá?: una noche de copas, una noche loca, besé otros besos, olvidé tu boca, manché tu imagen, me perdí yo sola,–Juan Carlos Calderón): la Revu, era una fiesta.

Llegar de noche era como entrar en un túnel lleno de people, de music, de anuncios que invitaban a entrar a bares para ver pretty women dancing y de anuncios que gritaban: wua dólar, wua bir; era muy común ver grandes grupos de “gringos”, “negros” y asiáticos, de diferentes edades, pasearse por esta avenida buscando get luky, buscando vivir una crazy night en la Tijuana del pecado, como la que vivió, según cuentan, Ritchie Valens y que dio origen a La Bamba: ¡para bailar la bamba se necesita un poco de gracia…!; algunos de aquellos distinguidos y “altruistas” turistas, se veían asombrados de lo que sus ojos miraban: estaba en la ciudad de la perdición, en dónde todo podía pasar y en donde se podía, dice la leyenda, ver como un burro tenía relaciones sexuales con una mujer; estaban en la ciudad en la que el Diablo se apareció en el bar Aloha (este se quemó misteriosamente); ellos venían a la Disneylandia del sexo.

La avenida Revolución era (y sigue siendo) un lugar turístico, de venta de curios, un lugar dedicado, más que nada, a recolectar los “verdes”, los “cueros de rana”, que los “gringos” celosamente guardaban en su wallet, pero también había espacio para los locales, los mexican pesos también valen; toda aquella algarabía de las noches en la “Revu”, de aquellos años, han dejado en nuestra memory aventuras que huelen a alcohol, cigars, sudor y al exquisito olor del pecado. Quién no ha escuchado de la boca de algún “compa” la vieja y trillada historia de que he fell in love de una taibolera”, (historia de amor casi imposible):

Con el alcohol, la oscuridad y humo del cigarro como cómplice, aquella mujer, con cuerpo de diosa y piel pegajosa, tomó las manos del joven y viéndolo a los ojos con una mirada de depredadora y una voz, que más que palabras, producía susurros, le dijo: no hay muchos como tú, aquí vienen puros borrachos enfadosos…tú eres diferente, a ver cuándo vienes otra vez, me buscas, pregunta por, Desiree…Le soltó las manos, le dio un delicado y suave beso en la mejilla que fue como un rayo que lo electrizó (lo cual sirvió para completar el hechizo, la maldición); ella se alejó, no sin antes regalarle una sonrisa, que poco a poco se fue desvaneciendo entre los humos de aquel lugar, mientras ella se alejaba; aquella sirena nocturna sabía que el encantamiento se había completado, Yes you got your spell on me baby, Turning my heart into stone, I need you so bad magic woman, I can’t leave you alone (Santana).

 Hay mucho que contar de aquellos años en la “Revu”, y de años anteriores y anteriores a los anteriores, sí que ha cambiado; desde algún punto de vista, se puede considerar que fue gestora de la imagen de Tijuana como la Sin City, el traspatio de Califas; algunos testimonios cuentan que en “aquellos años”, en Tijuana se barría dinero en las calles.

Ahora, veintes años después, la avenida Revolución es otra, se acabaron los table dance, sobreviven algunas tiendas de curios, la estructura de la avenida es la misma, pero quienes la habitan, son otros, los negocios han cambiado, ahora, la “Revu”, tiene otra textura; crece para arriba; hay pequeños negocios dedicados a la gastronomía, a tomar café, dirigidos muchos hacia aquellos que gustan de un lugar en el que se pueda “platicar”; lugares con venta de cerveza artesanal; espacios en donde la diversidad sexual es bien aceptada; la “Revu”, ha cambiado y tiene un espíritu diferente; siguen habiendo pary, se va agarrar cura, pero ahora el ritmo es otro, es más light, más “tranquis”, pero eso no quiere decir que aún no sigue habían noches desenfrenadas amor, locura y frenesí.

Ahora destacan en la “Revu” algunos “pasajes” que nos conducen hacia negocios que se dedican a la venta de artículos relacionados con la cultura, el arte y algo más; espacios que son como oasis “culturales”, una especie de descansos que permiten, a los turistas de la avenida Revolución, alejarse del ajetreo de la misma; sitios donde se mezcla la cultura, lo artesanal y las letras; estos lugares son conocidos como el pasaje Gómez y el pasaje Rodríguez.

No cabe duda que la “Revu” has changed, ¿para bien o para mal? I do not know, pero ha cambiado. Huele, se ve y se siente diferente. Hay que seguir caminando por ella para que nuestros ojos del pasado, se enfrenten a las miradas del presente.

Buscando al Diablo

Me dijeron que aquí lo encontraría

En la ciudad del norte

En la tierra de la Maguana

En la tierra del burro-zebra

En la tierra del Muerto

En la tierra del Yonke

En la tierra de Juan Soldado

Ve a la Revu me dijeron

Ve al bar al Aloha me dijeron

Ponte vestido, peluca, maquíllate

Necesitas verte joven y hermosa

Pide una bir y espera la music

Cuando empiece el bailongo

Acércate a la pista

Ponte a bailar

Él te verá, te olerá

Espero lo puedas engañar

Y así al Diablo conocerás

Sin darte cuenta,

Enfrente a ti estará

En Tijuana la horrible

De seguro lo encontrarás

1 Calle Revolución, Vizcaíno Valencia, Rubén.2017, p. 89; Estudio introductorio, Humberto Félix Berumen, 2017.

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