Condena ONU el ataque a una academia militar que causó 30 muertes

La UNSMIL ofreció sus condolencias a las familias de las víctimas y deseó una pronta recuperación a los heridos.

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ONU/Abel Kavanagh Vista aérea de Tripoli, la capital de Libia, desde una aeronave de la ONU.

La Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia condenó enérgicamente este domingo el bombardeo de una academia militar en la capital, Trípoli, que según informes de prensa dejó al menos 30 muertos y más de 30 heridos.

Según fuentes de prensa, el bombardeo se produjo cuando los cadetes estaban reunidos en el patio de armas en la academia de Hadaba, un distrito del sur de la capital.

Las fuerzas del autodenominado Ejército Nacional Libio han estado sitiando Trípoli desde el pasado mes de abril, bajo el liderazgo del comandante Khalifa Haftar, en oposición al Gobierno de Acuerdo Nacional, respaldado por la ONU, y a las fuerzas aliadas, con sede en la capital.

António Guterres pide aplicar el embargo de armas

Tras el aumento de los ataques aéreos y los bombardeos en las últimas semanas, que han causado la muerte de al menos 11 civiles desde principios de diciembre, el Secretario General de la ONU, António Guterres, emitió el viernes un comunicado, en el que renovaba su llamamiento a un cese al fuego inmediato en el país árabe y a la reanudación del diálogo político.

Al mismo tiempo, aumenta la preocupación por la posibilidad de que se produzca una mayor intervención extranjera, ya que, según informaciones de prensa, la administración rival en el este del país recibe el apoyo de varios países, entre ellos los Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Jordania y Rusia.

Además, el jueves pasado, el parlamento turco aprobó un proyecto de ley para enviar tropas en apoyo al Gobierno de Trípoli.

En su declaración del viernes, el titular de la ONU advirtió que “cualquier apoyo extranjero a las partes en conflicto sólo profundizará el conflicto en curso y complicará aún más los esfuerzos para alcanzar una solución política pacífica y completa”.

El Secretario General reiteró que las continuas violaciones del embargo de armas impuesto por el Consejo de Seguridad en la resolución 1970 (2011) y modificado por resoluciones posteriores sólo empeoran las cosas.

La rigurosa aplicación del embargo es esencial para crear un entorno favorable a la cesación de las hostilidades”, indicó.

Hay que detener la escalada de hostilidades

En respuesta al ataque del sábado, en el que la mayoría de las víctimas fueron presuntamente cadetes de ciudades de todo el país, la Misión de  Apoyo de las Naciones Unidas en Libia  (UNSMIL) señaló en un mensaje de Twitter en árabe, que la escalada militar “complica aún más la situación en Libia y amenaza las oportunidades de volver al proceso político”.

La UNSMIL ofreció sus condolencias a las familias de las víctimas y deseó una pronta recuperación a los heridos. Añadió que el bombardeo continuo e indiscriminado de civiles y edificios civiles, tales como hospitales, “pueden llegar a considerarse como crímenes de guerra, y  que “los perpetradores no quedarán impunes, independientemente del tiempo que se tarde en conseguirlo”.