Acuerdo entre Estados Unidos y el Talibán, una “calma relativa”

La ONU acoge con beneplácito los esfuerzos para alcanzar un acuerdo político duradero en Afganistán

179
UNAMA/Mujeeb Rahman El pasado mes de agosto cientos de personas salieron a la calle con banderas afganas en Kandahar y en todo el país para celebrar el centenario de la independencia de Afganistán.

Estados Unidos y el Talibán firmaron este sábado en Doha, Qatar, un acuerdo de paz que garantiza impedir acciones violentas a los grupos contrarios a Estados Unidos que operen en territorio afgano y que provee un programa calendarizado para el retiro de Afganistán de todas las fuerzas extranjeras, presentes en el país desde 2001.

El acuerdo también establece la participación del Talibán en las conversaciones internas de paz del próximo 10 de marzo y garantiza un acuerdo de paz amplio y permanente en la agenda de todas las pláticas.

El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, encomió los esfuerzos para alcanzar un “acuerdo político duradero” en Afganistán y subrayó la importancia de los acontecimientos del día para enfilar en esa dirección.

En un comunicado de su portavoz, Guterres agradeció a Qatar por haber auspiciado el diálogo entre Estados Unidos y el Talibán e instó a reducir la violencia a nivel nacional en beneficio de todos los afganos.

“El Secretario General alienta la labor continua de todas las partes para crear un entorno propicio que permita las negociaciones intra-afganas y dé lugar a un proceso de paz amplio”, apuntó el portavoz.

El titular de la ONU confió en que las aspiraciones de paz del pueblo afgano se concreten mediante un proceso inclusivo y dirigido por los afganos con una participación sustantiva de mujeres y jóvenes.

Asimismo, Guterres reiteró el compromiso de la ONU de apoyar al pueblo y al Gobierno de Afganistán.

Calma relativa

El acuerdo entre Estados Unidos y el Talibán se produce tras siete días de disminución de la violencia en Afganistán. La Misión de Asistencia de la ONU en ese país (UNAMA) aplaudió esta calma relativa que favorecería el inicio de las negociaciones intra-afganas.

“Todas las partes deben centrarse ahora en tomar medidas genuinas y concretas para poner fin a la guerra”, dijo Tadamichi Yamamoto, representante especial de la ONU en Afganistán.

Agregó que la ONU acoge con beneplácito el compromiso de los participantes en las negociaciones y los urgió a agilizar los preparativos para comenzar el proceso.

Finalmente, la Misión insistió en la importancia de reducir la violencia, especialmente la dirigida contra los civiles, y conminó a todas las partes a redoblar los esfuerzos para alcanzar un alto el fuego permanente y un acuerdo político duradero.