Afganas se manifiestan para exigir derechos

Cuando llegaron al lugar, dijeron, las manifestantes gritaron algunas consignas sobre la resistencia de las mujeres y el respeto a sus derechos .

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CIMACFoto: César Martínez López

Con carteles y flores, mujeres afganas de diversas edades salieron el pasado fin de semana a marchar por la calles rumbo al Palacio Presidencial en Kabul, Afganistán, con el fin de exigir que sus Derechos Humanos sean respetados y garantizados, sin embargo, fueron reprimidas con gas lacrimógeno y disparos al aire por parte soldados talibanes, quienes vestían ropa de camuflaje.

Cabe recordar que el 15 agosto, los talibanes llegaron a Kabul, capital de Afganistán. Días después de su llegada, un vocero de este grupo extremista afirmó que respetarían los derechos de las mujeres y su presencia en los medios de comunicación, pero organizaciones civiles internacionales han reportado actos de violencia de los talibanes hacia las ciudadanas: un asesinato, amenazas, agresiones, despidos injustificados, y persecución contra defensoras y periodistas.

De acuerdo con medios internacionales, el pasado fin de semana, mujeres afganas protestaron con carteles y consignas frente al Ministerio de Defensa de Afganistán, donde colocaron una ofrenda floral en memoria  de las ciudadanas afganas que fallecieron en la lucha contra los talibanes y continuaron su manifestación hacia el Palacio Presidencial.

Cuando llegaron al lugar, dijeron, las manifestantes gritaron algunas consignas sobre la resistencia de las mujeres y el respeto a sus derechos . A pesar de que su demanda era clara, algunos talibanes se metieron entre la multitud para preguntarles qué querían expresar exactamente de forma insistente. Después de ello, un grupo de soldados talibanes se abalanzó sobre ellas.

Los soldados, señalaron, lanzaron disparos al aire y gas lacrimógeno para dispersar a las mujeres, por lo que una mujer sufrió una lesión en la cabeza, no obstante, las manifestantes no se fueron del lugar sin antes reiterar que las marchas van a continuar hasta que los talibanes acepten sus demandas.

“Nos impidieron continuar la marcha y dijeron que no está permitido ir hacia la puerta del Palacio Presidencial. Usaron disparos y gases lacrimógenos para dispersarnos, incluso cinco mujeres que se reúnen en un lugar para protestar las dispersan”, dijo una de las manifestantes al medio de comunicación “New York Times”.

Además de ello, comentaron, las manifestantes dijeron que esta segunda marcha y las que vienen tienen como objetivo proteger los derechos como asistir a la escuela, trabajar, poseer tierras, participar en la política, tener presencia en medios de comunicación, entre otros, que han ganado por ellas mismas en los últimos 20 años, luego de que terminara el primer régimen de los talibanes en Afganistán.

Es necesario mencionar que el primer régimen de los talibanes sucedió entre 1996 y 2001. En esa época, las mujeres y niñas sufrieron de diversos actos violentos como ejecuciones públicas, lapidaciones y latigazos, y sus derechos fueron casi desvanecidos, ellas no tenían permitido salir a la calle sin un permiso escrito por un hombre, no podían dejar a sus esposos aunque las agredieran o hablar en público, entre muchas otras cuestiones.

Las manifestantes, agregaron, solicitaron también a la comunidad y organizaciones civiles internacionales a no olvidarlas, escuchar sus voces, y defender los derechos y vida de ellas desde sus espacios. Por su parte, la organización de Derechos Humanos, Human Right Watch llamó a que los donantes extranjeros de Afganistán unan fuerzas antes la crisis humanitaria que se vecina en este país.

La organización destacó en un comunicado que Afganistán podría sufrir un colapso económico devastador y escasez de comida, ya que los precios de los alimentos y otros artículos de primera necesidad han aumentado, aún cuando la mayoría de los bancos están cerrados. Antes de que los talibanes tomaran el poder, agregó, más del 30 por ciento de las provincias de este país atravesaban inseguridad alimentaria aguda. Esta cifra puede aumentar hasta 40 por ciento o más.

En 2020, resaltó la organización, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia manifestó que casi 7 millones de niñas y niños de menos de 5 años en Afganistán tenían desnutrición severa, además, de los casi 7 millones menores de edad inscritos en escuelas sólo 38 por ciento son niñas. Ante este contexto, agregó, es importante que los donantes extranjeros no retiren su apoyo ni suspendan la asistencia internacional destinada a organismos gubernamentales e instituciones de este país.

“Afganistán enfrenta ahora una crisis económica que afecta las necesidades básicas de millones de afganos. Los donantes deben encarar con urgencia la difícil tarea de asegurar que el apoyo de emergencia llegue a las personas afganas más necesitadas y, al mismo tiempo, no facilitar que los talibanes cometan abusos”, reiteró Human Righst Watch.

21/AEG/LGL

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