Tres marcadoras que debes tener en tu taller para dejar huella industrial

Son tres tipos de marcadoras industriales para trabajar sobre metal: micropercusión, rayado y láser.

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Marcado con láser

La calidad de aquello que se adquiere, si bien es lo que siempre se procura obtener a cambio de un pago, no es suficiente si esta no va acompañada de algo igual de importante, la confianza, todo un valor que se muestra y deposita en torno a esos dispositivos, artículos o aparatos que pueden ser parte de una solución.

Tener algo cuyo origen es desconocido a tal grado que no da paso a una sólida empatía por el producto, no es lo mismo que contar con la certeza de que eso depositado en nuestras manos o en las de otra persona, contribuye en la realización de las cosas, con la seguridad de que cumple con las recomendaciones, normativas y expectativas, sin dubitaciones y más cuando tú eres el responsable en la fabricación de algo encargado por una firma comercial o industrial desde cualquier parte del mundo.

En ese sentido, los componentes que se procesan y están por salir de tu taller, además de contar con algo distintivo como la marca o logo, para ir más allá de la clasificación genérica, se tendrían que incluir detalles descriptivos esenciales que podrían ser la medida, lote, peso o código, pero no basta con ponerlos en una etiqueta, el empaque o en cualquier hoja de venta, sino de manera directa en las piezas a través del marcaje y más cuando se tratan de superficies metálicas.

Si el objetivo es poder ofrecer servicios productivos a pequeñas, medianas o grandes compañías, multinacionales y especializadas, sería erróneo no poder contar con el equipo tecnológico adecuado, adaptado a las necesidades del cliente, algo que es parte de la política, misión y visión de Couth, una empresa que se ha destacado en la elaboración de sistemas y mecanismos para el marcado enfocado hacia las industrias.

Couth, por su capacidad en la elaboración de máquinas estándar y personalizadas en diversas configuraciones desde 1954, tiene presencia ya en más de 60 países, incluyendo México, Alemania y China, lo que ha hecho que sus tres tipos de marcadoras, ya sea de micropercusión, rayado o láser, resuelvan las exigencias y condiciones para la venta, distribución y uso de elementos e instrumentos electrónicos, mecánicos, automáticos o aeroespaciales.

Si se trata de la automoción, la aeronáutica, siderurgia y generación de energía, más al trabajar en piezas de acero, la micropercusión o marcaje de puntos se convierte en la respuesta, dado que mediante esta técnica es posible alcanzar un grabado de buena profundidad sobre materiales metálicos, aleaciones y hasta plásticos muy duros.

Por otra parte el rayado permite un marcado silencioso en cumplimiento con la Directiva 2003/10/CE del Parlamento Europeo, pues a través de esta vía tecnológica se puede maniobrar sobre estructuras de alta dureza, algo que es posible al utilizarse un punzón de carburo de tungsteno o diamante y bajo presión neumática, lo que garantiza en resultado preciso y permanente.

Ahora bien, la trazabilidad industrial también requiere algo minucioso, exacto y con escrúpulo técnico tanto en el diseño como en el resultado, entonces debe darse paso a la gama del marcaje láser y Couth cuenta con dos líneas, PRO y MAX, siendo capaz la primera de alcanzar potencias productivas de 100 W y posibilidad de comunicación con el PLC (Controlador Lógico Programable), mientras que la segunda sobresale con solidez en su versatilidad.

Ambas resaltan por su acción silenciosa, alta legibilidad, flexibilidad y cumplimiento en ciclos cortos, pero en el caso de LASER PRO, un atributo que la diferencia es su alto rendimiento en los entornos de alta productividad y en serie, mientras que LASER MAX se orienta a estaciones de trabajo independientes, lo que permite una fabricación “on-demand”.

Es así que para los consumidores o usuarios finales, directos o indirectos de cualquier producto o servicio con calidad, el saber que eso por utilizarse es 100% confiable, eleva el grado de satisfacción, tranquilidad y hasta la posibilidad de forjar un ensamblado ideológico, casi identitario que solo es posible mediante el marcaje y con ello se da paso a la fidelidad, por tanto es aquí en donde tu taller o planta puede trascender y dejar huella.

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