Javier Rodríguez, un Profe que incluye a través de la LSM

Entrevista realizada por Isaías Plascencia al Profe Javier Rodríguez

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Javier Rodríguez Aviña nació el 23 de agosto de 1964 en Guadalajara, Jalisco y actualmente es un activista defensor de las personas con discapacidad reconocido en Tijuana y otras partes del país, por su determinación a impulsar los cambios necesarios en materia de inclusión, en particular por la comunidad sorda en México, de la cual es parte.

Fue a los 8 años de edad cuando producto de un accidente y la meningitis, la sordera se convirtió en una dificultad para interactuar con otras personas, pero no un impedimento, pues animado por su espíritu y apoyo de su madre, aprendió la Lengua de Señas Mexicana en el Instituto de la Comunicación Humana ubicado en su ciudad natal, esto de 1970 a 1980.

Al paso de los años y siendo alguien bilingüe al manejar el español y la LSM, se trasladó en 1982 a Tijuana en busca de mejores oportunidades laborales, es así que logró emplearse en el sector maquilador.

Sin documentos, Rodríguez decidió cruzar a Estados Unidos, en donde trabajó de 1986 a 2010 como lavacarros y hasta en la empresa Honda Motors, sin embargo se le deportó y volvió a la ciudad fronteriza mexicana de donde había partido dos décadas atrás.

Una vez que se reinstaló en suelo tijuanense, el «Profe Javier», como se le conoce dentro y fuera de redes sociales, decidió hacer todo lo que estuviera a su alcance para reducir la brecha de la desigualdad que existe en torno las mujeres y hombres sordos, por tanto sería mediante la enseñanza de la Lengua de Señas Mexicana como podría contribuir en un cambio gradual para pasar de la exclusión a la inclusión.

Es así que empezó a capacitar tanto a personas con y sin discapacidad auditiva de diversas edades y distintos puntos del municipio más poblado de Baja California, pero no solo compartió sus conocimientos en lo que respecta a la LSM, sino que orientó acerca de sus derechos sustentados a nivel constitucional, como la calidad de vida y educación.

Durante este recorrido como instructor se le invitó a preparar en el manejo de la Lengua de Señas Mexicana a docentes y estudiantes de la Universidad Xochicalco, Campus Tijuana, la UABC, así como en Apsor (Asociación Tijuana en Apoyo al Sordo) y en Ángeles Psicológicos.

La pandemia por COVID-19 si bien ha sido algo que ha dificultado la realización de tareas cotidianas de la gente a nivel mundial, su gusto por enseñar la Lengua se hizo más evidente a través de redes sociales al asesorar de manera abierta y pública acerca de esta forma de comunicación.

En ese sentido, su esfuerzo y dedicación lo ha llevado ahora a colaborar con la diseñadora y editora Griselda Villegas, quien por cierto inició en el mundo de la LSM a través del Profe Javier, algo que la motivó a producir el libro «Señas que unen», en el que combina junto a él de manera grafica la enseñanza gráfica de este idioma reconocido en México.

«He colaborado con Griselda Villegas lo mejor posible; mis respetos para ella. Se me apareció como un ángel para realizar este libro de señas que unen vidas a través de frases en mi lengua y el español, por lo que espero podamos cambiar al mundo con esta aportación a la humanidad».

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