El colectivo LGBT, entre los migrantes más marginados y vulnerables

Las personas lesbianas, gay, bisexuales, trans y de género diverso sufren mayor exclusión y discriminación cuando huyen de sus países en busca de refugio y protección. Decenas de relatores de derechos humanos instan a garantizarles el goce de sus garantías fundamentales dondequiera que vivan.

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Noticias ONU/Elizabeth Scaffidi Dos amigos en la marcha del Orgullo Gay en Nueva York en 2018

Más de dos tercios de las personas desplazadas en el mundo no han salido de sus fronteras nacionales en busca de seguridad, sino que se mueven dentro del territorio de su propio país. Cuando estas personas son lesbianas, gay, bisexuales, trans y de género diverso, estos desplazamientos las colocan en una situación aún más frágil que la de otros migrantes y a menudo son discriminadas por motivos de orientación sexual e identidad de género.

Unos cuarenta expertos de la ONU en derechos humanos*, al igual que de otros organismos especializados, hicieron este lunes una declaración conjunta denunciando la vulnerabilidad de ese colectivo cuando huye de la persecución, y llamando a todos los gobiernos a asegurarles protección y un trato digno.

Los relatores aseveraron que las personas LGBT destacan entre las más vulnerables y marginadas de los 84 millones de individuos desplazados que existen actualmente en el mundo.

Explicaron que el motivo del desplazamiento de ese grupo se debe muchas veces a que residen en países que no ofrecen una protección sólida de los derechos humanos.

“Las vulnerabilidades estructurales a las que se enfrentan las personas LGBT se ven intensificadas por su estatus como migrantes, solicitantes de asilo, refugiados o desplazados internos”, añadieron.

Mayor riesgo de sufrir atropellos

“Los refugiados, los solicitantes de asilo, los migrantes, los desplazados internos y las personas apátridas trans y de género diverso se encuentran entre las personas que corren más riesgo de sufrir abusos físicos y psicológicos, golpizas, violaciones, torturas y asesinatos, ya que su expresión de género visible se percibe a menudo como un desafío directo a las normas sociales dominantes en los países o zonas de origen, tránsito y destino”, recalca la declaración.

En este sentido, los expertos argumentaron que las personas LGBT desplazadas internas en Estados que criminalizan las relaciones consensuadas entre individuos del mismo sexo o donde las diversas identidades de género, rara vez son reconocidas y atendidas de manera sistemática por las instituciones que asisten a los desplazados, la mayoría de las veces en zonas frágiles o afectadas por conflictos.

La exclusión socioeconómica alimentada por la estigmatización, la discriminación, los conflictos armados, las catástrofes naturales, el cambio climático y la persecución por agentes estatales y no estatales son algunas de las causas que obligan a muchas personas de orientación sexual e identidad de género diversas a huir de sus hogares en busca de un entorno seguro en el que puedan vivir tranquilas y ejercer plenamente sus derechos, agregaron.

Vulnerabilidad en todas las etapas

Los relatores indicaron que si esas personas migran a otros países, suelen enfrentar peligros similares o mayores de violencia, xenofobia, racismo, misoginia, discriminación por edad, marginación socioeconómica y aislamiento de las redes de apoyo tradicionales.

“En todas las etapas de su viaje, son especialmente vulnerables a la violencia, los abusos y la explotación por numerosos actores, entre los que se incluyen, aunque no exclusivamente, las autoridades de inmigración y seguridad, los traficantes y los contrabandistas, al igual que de otros desplazados y, con bastante frecuencia, los actores responsables de su seguridad y bienestar a su llegada a los lugares de asilo”, apunta la declaración.

Tras su reubicación, en las jurisdicciones en las que la composición de la familia se define únicamente por normas heteronormativas, las personas LGBT que se desplazan no pueden gozar su derecho a la reagrupación familiar.

Los expertos detallaron que los abusos contra las personas LGBT desplazadas pueden observarse en forma de violencia de género, exclusión de servicios esenciales como un refugio y una vivienda seguros y adecuados, falta de acceso a alimentos y artículos no comestibles básicos, falta de atención médica y servicios psicosociales, y falta de acceso los servicios financieros o apoyo a los medios de subsistencia.

Asimismo, se les margina de la economía formal al bloqueárseles la entrada al mercado de trabajo y, consecuentemente, aumentando su riesgo a la explotación sexual y otros atropellos.

Invertir en la protección de los derechos humanos

Los relatores consideraron que en vista de que sigue aumentando el desplazamiento de población, los Estados, las empresas y las organizaciones humanitarias y de la sociedad civil deben invertir en el desarrollo de políticas y programas basados en los derechos humanos que tengan en cuenta las dimensiones del desarraigo forzado y la orientación sexual y la identidad de género, promoviendo una mayor colaboración y coordinación entre todos los actores responsables de la protección de las personas desplazadas LGBT.

Para concluir, sostuvieron que es esencial abordar el origen de los desplazamientos y garantizar que el colectivo LGBT pueda vivir libre de la violencia y la discriminación en sus comunidades para que no deban buscar protección en otro lugar.

Entre la lista de expertos firmantes de la declaración se encuentran:

Víctor Madrigal-Borloz, Experto Independiente sobre la protección contra la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género; Felipe González Morales, Relator Especial sobre los derechos humanos de los migrantes; Cecilia Jiménez-Damary, Relatora Especial sobre los derechos humanos de los desplazados internos; Balakrishnan Rajagopal, Relator especial sobre la vivienda adecuada; Clément N. Voule, Relator Especial sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y asociación; Morris Tidball-Binz, Relator Especial sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias; Olivier De Schutter, Relator Especial sobre la extrema pobreza; Javaid Rehman, Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en la República Islámica del Irán; Claudia Mahler, Experta Independiente sobre el disfrute de todos los derechos humanos de las personas de edad; David R. Boyd, Relator Especial sobre los derechos humanos y el medio ambiente; Tomoya Obokata, Relator Especial sobre las formas contemporáneas de la esclavitud, incluidas sus causas y consecuencias.

Los Expertos Independientes forman parte de lo que se conoce como los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes en el sistema de derechos humanos de las Naciones Unidas, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y seguimiento del Consejo que abordan situaciones específicas de los países o cuestiones temáticas en todas las partes del mundo. Los expertos en Procedimientos Especiales trabajan de forma voluntaria; no son personal de las Naciones Unidas y no reciben un salario por su trabajo. Son independientes de cualquier gobierno u organización y sirven a título individual.