El plomo pone en riesgo la salud de los bajacalifornianos

Tarea pendiente, regular sitios de compra-venta de baterías de auto usadas

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El plomo pone en riesgo la salud pública, más aún la de los niños, por ello debemos evitar productos en los que sigue presente, como las pinturas de algunos juguetes y el vidriado base plomo en utensilios de barro o el ácido sulfúrico que se tira al vender baterías usadas.

Así lo remarcó José Carmelo Zavala Álvarez, fundador del Centro de Innovación y Gestión Ambiental (CIGA), en el marco de la Semana Internacional de la Prevención del Envenenamiento por Plomo, realizada del 24 al 30 de octubre, una iniciativa del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la OMS.

Vale la pena esta alerta que la Organización Mundial de la Salud mantiene como una campaña internacional, sostuvo Zavala Álvarez, esta semana nos debe recordar que el plomo sigue presente y es una amenaza para la salud, principalmente la de los niños, que son el sector más vulnerable.

“Afecta el desarrollo del sistema nervioso de los niños, porque ellos pueden absorber 4 o 5 veces más plomo que los adultos y llega a causarles discapacidad intelectual, bajo rendimiento escolar o problemas de conducta; en adultos la exposición al plomo eleva el riesgo de cardiopatías y accidentes cardiovasculares”, dijo.

En entrevista, José Carmelo Zavala remarcó que el plomo es perjudicial para todos y daña el cerebro, los riñones, el hígado, la sangre y el sistema reproductivo, mientras que en el caso de las mujeres embarazadas, esta exposición daña órganos y afecta al desarrollo fetal.

El ingeniero bioquímico dijo que una tarea pendiente y que urge atender es la compra-venta de las baterías de carros que se da en refaccionarias, talleres mecánicos o hasta en pick ups de forma casi ambulante, dado que son baterías de ácido-plomo.

Explicó que estas baterías usadas son residuos peligrosos, por lo que quienes realizan este comercio tendrían que tener autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para el acopio y ser inspeccionados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

“Tendrían que tener autorización para los almacenes de compra y para el transporte, ya que esta microgeneración de residuos se vuelve casi un comercio ambulante, pero tendría que estar registrado como comercio en el gobierno municipal y autorizado por la Semarnat y la Profepa”, comentó.

Se ve con letreros de compra-venta de baterías usadas, añadió Zavala Álvarez, donde al comprar una nueva te piden dejar la usada para ahorrarte unos pesos, pero esas refaccionarias tendrían que tener autorización de centro de acopio, al quedarse con las baterías usadas, porque almacenan residuos peligrosos.

Deben tener autorización, agregó, como todas las empresas que manejan residuos peligrosos, estar registradas por la Semarnat y bajo inspección de la Profepa, pero no sucede; preocupa porque no solo hay gente expuesta al plomo en su manejo, sino que el ácido, sulfato de plomo mezclado, termina tirado en la tierra o el drenaje.

“El ácido usado se tira para manejar baterías secas; se han hallado contenedores de baterías ya drenadas para exportación en el puerto de Ensenada y otros sitios; ¿En dónde quedó el ácido sulfúrico que tenían adentro? Es una microgeneración de residuos peligrosos no atendida y es una tarea pendiente de los gobiernos”, reiteró.

Recordó que entre las fuentes de exposición al plomo está la inhalación de partículas emitidas en actividades de fabricación y reciclaje; los productos que contienen plomo, como esmaltes cerámicos y algunos cosméticos y medicamentos tradicionales, así como el agua y alimentos contaminados por plomo.

Precisó que no es algo extraño tener todavía pinturas pigmentos base plomo en muchos productos y añadió que otra fuente es la ingestión de partículas de suelos contaminados o de escamas de pintura con plomo, estando en mayor peligro los niños que juegan en el suelo y chupan juguetes o se llevan los dedos a la boca.

“Según datos de la OMS, la fabricación y venta de pintura con plomo sigue estando permitida en más del 55% de los países, lo que supone una fuente continua y futura de exposición al plomo para niños y trabajadores, por lo que urgen normas y leyes que permitan avanzar hacia la eliminación mundial de la pintura con plomo”, dijo.   

Por último, se refirió a algunos utensilios de barro, como tazas, platos y ollas de barro con dulce de azúcar con tamarindo, alfarería que utiliza vidriado base plomo, que la gente está ingiriendo con las comidas o con el café, porque la mayoría de la producción está en base plomo y sin darse cuenta el usuario se está intoxicando.

“Es importante leer las etiquetas de los productos cosméticos y evitar utilizar esta alfarería de esmaltes cerámicos, son trastes de barro, pero debemos asegurarnos de que no estén vidriados de plomo, es algo no muy común en Baja California, pero hay estados en donde esta alfarería es la de más uso”, finalizó.