Dedican altar bibliotecario a Sor Juan Inés de la Cruz

"Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis."

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Niñas, niños y personas adultas, todas usuarias de la biblioteca pública Juan Rulfo en Tijuana, montaron un altar de muertos por quinto año consecutivo y que en esta ocasión fue dedicado a Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695).

La escritora, pensadora y estudiosa nacida en San Miguel Nepantla, Estado de México, trascendió a través de sus palabras y visión de la vida en el siglo XVII, antes y después de unirse al convento de San José de las Carmelitas Descalzas en 1667 y luego a la orden de las jerónimas, donde profesó el 24 de febrero de 1669.

Irene Sotelo, encarga de ese espacio bibliográfico en el fraccionamiento El Mirador, mencionó que se eligió a llamada “Décima Musa”, por ser la mujer más destacada de su época por sus obras literarias, apreciadas por la sociedad de la Nueva España y que en la actualidad son leídas en diversas partes del mundo.

Pan de muerto, mole, tequila, dulces y flores de cempasúchil dieron parte del colorido y aroma tradicionales de cada 2 de noviembre, algo que se acompañó con lecturas de poemas y pensamientos de Juana de Asbaje y Ramírez, nombre con el que era conocida hasta antes de tomar el hábito la autora del “Neptuno alegórico”, un texto en prosa que hace referencia a la entrada de los nuevos virreyes en la Ciudad de México.

“Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis.

Si con ansia sin igual solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?”.

Así con esos versos fue que se recordó a Sor Juana entre libros, lectores y toda una tradición mexicana con raíces prehispánicos, así desde un rincón bibliotecario de Tijuana.