Declaran al hábitat de la vaquita marina como “patrimonio mundial en peligro”

Gobierno mexicano debe impulsar reconversión económica en la zona

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La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró “patrimonio mundial en peligro” a la Reserva de la biósfera del Alto Golfo de California, lo que podría traer una nueva oportunidad de asistencia internacional para salvar de la extinción a la vaquita marina.

Así lo dijo el ingeniero José Carmelo Zavala Álvarez, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental (CIGA), explicando que la declaratoria se hizo la semana pasada en Bakú, Azerbaiyán, donde el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco acordó inscribir las Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro.

Recordó que esta zona es el hábitat de la vaquita marina y aunque ya había sido declarada patrimonio de la humanidad desde 2005, con esta nueva declaratoria la comunidad internacional reprueba la política ambiental seguida en últimos años por el gobierno mexicano para el rescate de la vaquita marina y el combate al tráfico ilegal del pez totoaba.

“La llamada de atención de la Unesco puede abrir una nueva oportunidad de asistencia internacional que al menos construya una nueva esperanza de sobrevivencia para la vaquita marina, aunque también de alguna manera representa una llamada de atención al gobierno mexicano por los esfuerzos insuficientes o poco exitosos en la protección de la vaquita”, dijo.

El experto en gestión estratégica del desarrollo opinó que, pese a una larga y anunciada extinción de la vaquita desde hace varios años, el esfuerzo de administraciones federales anteriores por protegerla fracasó rotundamente, por lo que el actual gobierno heredó una “papa caliente”, pero una salida viable sería impulsar la reconversión económica de la zona.

“Hay restricciones de pesca comercial en áreas naturales protegidas, como es el caso del Alto Golfo de California, pero una válvula posible y parcialmente viable sería la pesca deportiva, que podría ser facilitada, estimulada, promovida y ser distinguida sustancialmente de la pesca comercial, para permitirse en áreas naturales protegidas”, consideró.

Zavala Álvarez agregó que la pesca deportiva podría ser una opción de reconversión económica para que las comunidades de pescadores puedan sobrevivir, con el mismo derecho legítimo que tiene la vaquita, así que conciliar estos diferentes intereses encontrados puede ser la clave para solucionar el falso dilema entre economía y biodiversidad.

“Es obvio que la biodiversidad es la piedra angular histórica en la escala planetaria capaz de soportar cualquier actividad humana económica y social; en síntesis y en un sonado eslogan político: con la biodiversidad todo y sin la biodiversidad nada; solo en respeto y en conciliación con la naturaleza el hombre mismo puede garantizar su sobrevivencia”, recalcó.

Reiteró que la administración pasada dejó “una papa caliente” al actual gobierno federal, que tampoco ha podido aún definir con claridad una política, con una visión integral que concilie los legítimos intereses de todos los actores del Alto Golfo de California, además de que la colaboración de los gobiernos de Estados Unidos y China no ha sido suficiente para detener el tráfico de buche de totoaba, una de las variables que amenaza a la vaquita.

Recordó que durante dos años el gobierno mexicano se opuso y resistió a que la Unesco emitiera esta declaratoria, pero la austeridad jugó un rol importante en la reunión de Bakú de la semana pasada, dado que la ausencia de representantes de alto nivel del gobierno mexicano, por el ahorro, hizo que la declaratoria transitara sin objeción o cabildeo en contra.

El también vicepresidente de Gestión Ambiental en la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) de Tijuana destacó que la austeridad del gobierno, con recortes presupuestales despiadados a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, hace mucho más relevante y determinarte el apoyo internacional para intentar salvar a la vaquita.

“Los duros y despiadados recortes presupuestales en la Semarnat y sus organismos bajo el legítimo argumento de lucha contra la corrupción y el llamado al ahorro presupuestal no es suficientemente focalizado y en una cirugía no de bisturí, más bien a machetazos, se han mermado también áreas sustantivas de la gestión ambiental del gobierno mexicano”, alertó.

Zavala Álvarez, quien cursó en el Colegio de México el Programa LEAD para líderes comprometidos con el desarrollo sustentable, exhortó al gobierno federal para que, en el breve plazo y una vez revisadas las prioridades, se restablezcan algunos programas o se distinga con sabiduría también republicana o de Estado cuáles deben permanecer.

Opinó que hoy más que nunca existen razones para creer que la política ambiental mexicana puede transformarse, considerando que por primera vez muchos egresados del Programa LEAD han sido designados para estar al frente de secretarías y direcciones que atienden el tema ambiental, lo que al menos trae consigo la tan anhelada profesionalización.

Recordó que México tiene casi 300 egresados del Programa LEAD, que fue patrocinado originalmente por Fundación Rockefeller en 1992, con la meta de formar en 10 años a mil 500 expertos en el mundo para dirigir las políticas ambientales de cada país, expertos en desarrollo estratégico y tomadores de decisiones entrenados en resolución de conflictos.

 

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