Candidatos políticos reprobaron en el uso de redes sociales

Quedó en evidencia la falta preparación de muchos equipos para construir mensajes claros y creativos para llamar la atención, y darle variedad al contenido digital

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“Han pasado poco más de 2 meses de las elecciones en donde los ciudadanos tuvimos la oportunidad de escoger a nuestros próximos representantes y ya se puede revivir el tema para dar respuesta a preguntas que muchos asesores se hicieron al inicio de los procesos electorales, como la efectividad de las campañas digitales, así lo expresó Alonso León, Director de Comunicación Política en Econtact.

El especialista refirió que uno de los cuestionamientos durante el pasado proceso electoral fue el si los candidatos iban a darle más peso al diseño y ejecución de campañas digitales llamativas y eficaces para explotar su imagen, mensaje y propuestas en un momento donde el distanciamiento físico limitaba el impacto de una campaña tradicional.

«Desafortunadamente esto no sucedió en la mayoría de los casos. Los pasados comicios fueron únicos en su tipo por muchas razones, pero principalmente por desarrollarse en medio de una pandemia. El COVID-19 obligó a miles de personas en Baja California a distanciarse físicamente de sus actividades rutinarias y “suplirlas” en el plano digital para evitar un incremento en los contagios”, recordó.

Aseguró que esto planteó un reto para los candidatos, porque la estructura tradicional de una campaña (brigadas, eventos masivos, reuniones con vecinos, etc.) iba a estar muy limitada, pero también abrió una oportunidad, porque el número de personas que consumía información en las diferentes plataformas digitales incrementaba exponencialmente durante el confinamiento.

Al dar un seguimiento puntual a las campañas, consideró que muchos equipos reprobaron al querer impulsar un proyecto digital de alto impacto por 2 razones:

Desconocimiento. Tener una cuenta en Facebook o Instagram, publicar todo el día las actividades del/la candidato/a y pagar por publicidad en redes sociales y buscadores no es sinónimo de una campaña digital eficaz. Quedó en evidencia la falta de preparación de muchos equipos para construir mensajes claros y creativos para llamar la atención, darle variedad al contenido digital (videos, fotos, gráficos, gifs, en vivos etc) para retener y construir estrategias de publicidad, micro segmentación y retargeting basadas en datos reales para convencer, así como la falta de conocimiento sobre nuevas tecnologías y su aplicación en campañas; este es el caso de la automatización de mensajes, respuestas y contenidos a través del uso de inteligencia artificial.

Desinterés. Por otro lado, existieron equipos que decidieron darle un peso mayor a una estrategia tradicional aún con las limitaciones que eso representaba. El volanteo casa por casa, reuniones reducidas, espectaculares, compra de espacios en medios impresos, uso de brigadas colonia por colonia y una difusión digital minúscula fueron las actividades promedio.

Recalcó que haber tomado la decisión de una fórmula tradicional no necesariamente significa un error y que la idea central de este breve análisis es que, en su mayoría, se desaprovechó la oportunidad y/o potencial de las redes sociales, ya sea para disminuir o aumentar sus porcentajes frente a sus rivales, al diseñar una estrategia digital que permitiera generar una percepción de acercamiento en un momento de lejanía física producto del confinamiento.

Alonso León, manifestó que actualmente Baja California se encuentra en el puesto número 1 a nivel nacional en cuanto al tiempo promedio de uso diario de Facebook e Instagram.

«Como sociedad nos hemos vinculado con mayor fuerza al plano digital, oportunidad que hoy los nuevos servidores públicos y entidades gubernamentales deben aprovechar -sí o sí-para comunicar mejor e incrementar la percepción de cercanía. Las herramientas ahí están, sólo falta hacer un uso correcto de ellas», declaró.

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