Rubén Vizcaíno Valencia a cien años de su nacimiento

Autor: José Gabriel Rivera Delgado | Presidente de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística Correspondiente Tijuana e integrante del Seminario de Cultura Mexicana y Sociedad de Historia de Tijuana

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En un día como hoy 11 de septiembre, pero del año de 1919, nació Rubén Vizcaíno Valencia: misionero cultural en Baja California.

CENTENARIO DE SU NATALICIO. 1919-2019.

A cien años del natalicio del personaje Rubén Vizcaíno Valencia, es interesante hablar de él con voz firme, escribir su nombre con letras mayúsculas, levantarnos de pie y aplaudir a su persona como un reconocimiento perenne a su inquietante vida, su vasta obra y de forma especial, por su inigualable legado que dejo a nuestro terruño en materia cultural.

Nació en un pintoresco pueblo llamado Comalá, en el estado de Colima. Tal población es muy conocida en la literatura nacional porque ahí ubica el destacado literato Juan Rulfo su novela de Pedro Páramo, y el propio don Rubén, siempre presumía cuando alguien lo entrevistaba sobre sus orígenes: “Yo nací en un pueblecito que se llama Comalá, muy famoso porque ese es el lugar que sitúa Juan Rulfo, su famosa novela Pedro Páramo, en ese pueblecito, nací el 11 de septiembre de 1919”. Este interesante dato le marcará al profesor de por vida.

A RUBEN VIZCAINO VALENCIA se le ha considerado como una de las personalidades más destacadas en el ámbito cultural de Baja California. Emprendió una amplia labor en distintos campos de la docencia, la literatura, el periodismo, el apoyo e impulso a instituciones, pero sobre todo a la promoción de actividades artísticas y culturales.

Sus padres fueron don Felipe Vizcaíno López y Juana Valencia Fuentes. En su adolescencia y juventud transcurrieron en la Ciudad de México, donde estudió en la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM y después desarrolló estudios en las carreras de Derecho y Filosofía, sin concluir ninguna de ellas. A pesar de ello, tuvo un gran espíritu autodidacta, una significativa inclinación a la lectura y gran capacidad, le permitieron con el tiempo obtener una vasta cultura.

Arribó a Mexicali en 1952, buscando mejores condiciones de vida para él, su esposa Rebeca Álvarez y sus hijos Roxana y Rogelio.

En 1959 pasó a radicar a Tijuana, en donde inició a colaborar en el periódico El Mexicano, con una sección de temas culturales y que en 1978, se le denominó “Identidad”, que subsiste hasta la fecha.

Se le designó en 1961 Delegado en Tijuana del Departamento de Difusión Cultural de la UABC y en 1963, primer director de Acción Cívica y Cultural del Ayuntamiento de Tijuana.

Su empeño en impulsar el desarrollo de la comunidad se puso de manifiesto en sus iniciativas para la fundación de la Corresponsalía en Tijuana del Seminario de Cultura Mexicana en 1963 y poco después en 1965 de la Asociación de Escritores de Baja California y en 1967 se amplió a Asociación de Escritores de la Península de Baja California.

Una idea que le dio sentido a su existencia y explica los móviles de las múltiples tareas culturales que emprendió, es el concepto de Californidad, que él acuñó con el propósito de encontrar las características del bajacaliforniano dentro del marco general de la mexicanidad. A tratar de definir esas características y a señalar cómo deberían ser los bajacalifornianos, especialmente en el aspecto moral, dedicó gran parte de sus esfuerzos en los distintos campos, la docencia, la difusión cultural universitaria, la poesía, la novela, la participación esforzada en todo acto orientado al bienestar de la colectividad y sobre todo a en su invariable postura de hombre íntegro.

Como resultado de su insistencia a lo largo de los años, en 1986 se creó la Escuela de Humanidades de la UABC en Tijuana, que principió a ofrecer licenciaturas en filosofía, historia y literatura.

Su valiosa trayectoria se le reconoció en vida, ya que la Universidad le otorgó el titulo de Maestro Emérito y el Teatro Universitario de esta ciudad lleva su nombre, al igual que uno de los planteles del Colegio de Bachilleres de Baja California (COBACH).

A pesar de que serios malestares físicos le aquejaron en la edad avanzada, se mantuvo activo hasta el último momento de su fecunda existencia, que llegó a su término el 30 de junio de 2004.

Con el fin de preservar la memoria y el legado del profesor Vizcaíno Valencia en forma anual y desde 2009, se realizan las Jornadas Vizcaínas, evento donde se organizan múltiples actividades en Tijuana, en el estado e inclusive a nivel nacional.

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