Enseñanzas de Jesuscristo el Político

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  • “Jesús decía: «Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen.»
  • Se repartieron sus vestidos, echando a suertes.” –Lucas 23:34 –

Tijuana-BC Abril 6 de 2012

-Emilio Nahín Rojas Madero*-

Cuando los hombres decidimos votar en contra del salvador, condenándolo a la crucifixión y liberar al asesino de Barrabas; aun estando en la cruz, Jesús el Cristo nos perdonó. Mas ello no significa que estemos salvos del castigo próximo a esta generación de hombres. Quienes queremos engañarnos creyendo que con su muerte hemos sido salvados. Lo cierto es que en los versículos 28 al 31 del capitulo 23 de Lucas nos dejo la profecía del castigo que nos aguarda ante los ojos del creador por sacrificar a su hijo.

La biblia es la ley divina y ésta es inviolable e inalterable aun cuando los hombres encargados de resguardarla; hoy en día la hayan adulterado y servírosle de ella para lucrar, gobernar, someter y enriquecerse con ella. Como tristemente lo esta haciendo la iglesia católica al respaldar proyecto de Derecha como el panista en México. Ese proyecto que nos ha costado más de sesenta mil vidas en lo que va del sexenio del gobierno de Felipe Calderón.

E ignorantemente los hombres creemos que con caminar kilómetros a rodillas, sodomizar o mutilar nuestros cuerpos con espinas, cuartas y clavos, serán perdonados nuestros pecados y que con ello Dios se apiadara cambiando nuestra triste condición de vida. Cuando el cuerpo se nos fue prestado para hacer esas trasformaciones, para convertirnos en dioses como los mayas y aztecas ya lo venían pregonando.

Pero sus hijos nos hemos ufanado de ellos y los hemos llamado locos; por creerse dioses. Pero ¿Qué se necesita para ser dioses? La respuesta es simple: ser seres humanos. ¡Acaso no hemos inventado la bomba atómica, medicinas, automóviles y computadoras! Qué mas necesitamos para darnos cuenta de que somos a su imagen y semejanza. Pero vivimos ciegos y de nada sirve que Cristo muera año con año si en nuestros corazones no somos capaces de morir por él, para hacer esos cambios.

Su único delito de Jesús Ben Pandirá, fue el de negarse a usar su virtud para la guerra en contra de los Romanos y por ello su propio pueblo le dio la espalda y le crucificó. Pues Judas pensó que al orillarlo al dolor y la tortura, Jesús no soportaría el suplicio y llamaría a la lucha. Pero éste; al ver que por mas latigazos y burlas que Cristo recibía y que no daba señales de tal levantamiento, horrorizado por su acción decidió concluir con su vida. ¿Por qué los hombres buscamos entonces ser mejor tratados? ¿Cuantas veces no hemos criticado a Judas, Pilatos y Herodes por ser los traidores de Cristo? ¡Acaso no nos vemos a nosotros mismos la traición que le hacemos a sus enseñanzas! ¿Dónde quedo ese “amaos los unos a los otros”? o el poner la otra mejilla. Quienes nos creemos ser para esperar que todo el mundo circule a nuestro rededor.

Hoy los urbaneros de Acapulco le exigen al gobernador de Guerrero que cese la construcción del Acabus por que atenta en contra de su patrimonio. Pero ¿acaso cumplieron con las reglas de trasporte como el gobierno se los había solicitado en administraciones pasadas? ¿Cumplieron con usar uniforme, arreglar sus unidades, dar un buen servicio al usuario y conducir con precaución? A cuantos hombres y mujeres; niños, jóvenes y ancianos; padres, madres, abuelos, primos, tíos y nietos les hemos perdido al cruzarse las calles y todo por que los trasportistas andan jugando carreras.

¿Tienen acaso el derecho de exigir que el gobernador no los desplace? Y ¿Cuántos directores de trasporte fueron asesinados por las mafias de urbaneros cuando dichos funcionarios los querían alinear? No deberían llorar; pues ellos son culpables de la cruz que hoy arrastran sobre sus espaldas. Cruz que tallaron ellos mismos a pulso.

Hoy Elba Esther Gordillo Morales también llora ante los embates de una clase política que ya esta harta de ella y de su sindicato de sinvergüenzas. Esos que se han servido de la educación para enriquecerse ilícitamente y que en vez de pelear por los derechos del trabajador, solo han usado esta bandera para cometer fraudes y boquetes fiscales al erario público. ¿Por qué pedimos justicia para nosotros mismos pero la negamos cuando ésta es adversa a nuestros intereses? ¿Por qué rezamos para que llueva la catástrofe en casa del vecino? Pero lloramos cuando llueve en la nuestra. Cuando el feminismo se alzó, fue para buscar la igualdad entre los seres humanos; hombres y mujeres tratados por igual. Pero ¿Por qué usamos nuestra condición sexual para arrebatar el asiento? Bajo el argumento de: ¡Acaso ya no hay caballeros! ¿Por qué los hombres se deben comportar con caballerosidad y las mujeres con desprecio? ¿Acaso hombres y mujeres no son iguales en el derecho?

¿Por qué agredir a quien no piensa igual que nosotros? ¿Por qué apedrear a quien porta otra ideología o credo? ¿Por qué aislar a quien no es de nuestro propio sexo? ¿Por qué discriminar a quien pertenece a otra preferencia sexual, nación, piel o dialecto? Racismo: en eso estamos inmersos ¿Por qué nos empeñamos en agredir a nuestro compañero de trabajo en ves de hacer lo nuestro? Envidia; eso es nuestro peor defecto, pues nos sentimos incompetentes para alcanzar nuestros propios proyectos y buscamos hacerle daño a quien sí esta produciendo. La mera verdad de nada sirve que nos mutilemos o nos demos golpes de pecho; si al salir del templo arremetemos contra nuestros semejantes. De nada sirve que Cristo haya muerto y muera cada año en el calvario, si los seres humanos no somos capaces de compartir el aliento. Ante éste nuestro actuar; no nos quejemos; pues fruto de ello son los malos gobiernos que nos merecemos. ¿Cómo una tierra de envidiosos, corruptos y traidores exige buenos gobiernos? Solo hemos convertido en infierno ese paraíso tantas veces prometido.

*Coordinador Municipal en Coyuca de Benítez.

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romaen73@hotmail.com

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