Aflora el México racista

¿De qué sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena si no se dice nada del capitalismo que lo origina? Bertolt Brecht

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1.- Enorme tristeza me causó la reacción de internautas que han expresado en las redes sociales su rechazo al ingreso a México por la frontera con Guatemala de miles de centroamericanos pobres, jóvenes, mujeres, niñas y niños integrantes de la Caravana Migrante. Unos han opinado con sentimientos de xenofobia, racismo, discriminación, miedo y odio; otros, exigiendo que México defienda su frontera sur con el Ejército y la Marina ante las hordas de hondureños y, unos más, demandando que se apeguen a las leyes mexicanas en materia de migración.

2.- La pobre cultura de derechos humanos entre la población impide reflexionar que las causas estructurales que provocan el fenómeno migratorio son la pobreza, la violencia en las comunidades de origen, la corrupción y la impunidad, producto de la descomposición y crisis del modelo capitalista neoliberal que, para su sobrevivencia, necesita privatizarlo todo, de la superexplotación laboral, del despojo de territorios y recursos naturales de los pueblos y de la alienación de la consciencia social.

3.- La poca disposición de las autoridades mexicanas para defender los derechos de los migrantes mexicanos en los EUA y de otras nacionalidades en México, impiden entender que la migración es una práctica inherente a la naturaleza humana, presente en todas las eras de la humanidad; que la migración no es un delito sino un derecho amparado por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Quienes irrumpen en las fronteras en busca de trabajo no son “ilegales” sino desplazados y trabajadores migratorios indocumentados y sus familiares en busca de trabajo y de protección.

4.-  El desconocimiento de la población respecto a que el Comando Sur de los EUA (léase Iniciativa Mérida) es quien diseña las políticas de Seguridad en México y en Centroamérica, que considera a la inmigración “ilegal” como una “Amenaza Fenomenológica” a su Seguridad Nacional, y que quien diseña la política económica y social de América Latina es el capital financiero internacional (FMI, OCDE, Banco Mundial, BID, Wall Street), no los gobiernos soberanos supuestamente electos democráticamente. Por lo tanto, que estas políticas impuestas por el imperio del Mercado provocan la pobreza y la violencia como principales causas de la migración.

5.- Ya tenemos suficiente con la discriminación que vive en México la población indígena y otros grupos en condición de vulnerabilidad. Lastimosamente, diversas opiniones de mexicanos coinciden con el discurso fascista de Donald Trump, a quien sólo le interesa capitalizar ante su electorado el discurso de que los inmigrantes “ilegales” son peligrosos criminales (mexicanos, centroamericanos, árabes), como capital político para convencer al electorado de los EUA a votar por el conservador Partido Republicano.

6.- Para buena parte de la población mexicana no es fácil entender que este no es un asunto de legalidad ni de soberanía nacional, sino que es un DESPLAZAMIENTO FORZADO, una CRISIS HUMANITARIA que rebasa todas las previsiones legales y sociales, conflicto que, por sus dimensiones, se debe atender recurriendo al Derecho Humanitario Internacional.

7.- La solución no puede venir por el lado de la “migración segura, regular y ordenada” que exige Peña Nieto. Muy leguleyo, dijo que los migrantes centroamericanos serán recibidos “bajo el procedimiento previsto en nuestra legislación”, que ingresen a territorio mexicano “con documentos de viaje y una visa concedida por México”, que “toda persona podría solicitar de manera individual el reconocimiento como refugiado”. Para ello, solicitará el apoyo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de la ONU (ACNUR).

8.- EPN omite mencionar que, para conseguir la visa como establece la ley, los centroamericanos deben acudir al Consulado Mexicano en su país mostrando solvencia económica y ¡boleto de avión de ida y regreso! ¿Quiénes de los que vienen en la caravana pueden cumplir con esos requisitos? La otra manera es que los solicitantes de refugio en México entren en grupos pequeños, soliciten asilo y se sometan a los análisis migratorios sin garantía de obtener el asilo, gestión que tarda en ser resuelta. Mientras, se mantienen cautivos en las Estaciones Migratorias. Así, México exige a los centroamericanos lo mismo que los EUA a los mexicanos, con la evidente intención de legitimar y justificar su probable expulsión.

9.- Es claro que la solución en nuestra frontera sur tampoco puede ser la militarización, como amenazó Donald Trump para la frontera de los EUA con México, felicitando a Peña por colaborar como “País Seguro” para contener el tsunami centroamericano, medida que exige a Honduras, El Salvador y Guatemala bajo amenaza de retirar los “apoyos” económicos a esos gobiernos.

10.- En el año 1996, siendo Presidente del CEN del PRD, López Obrador tuvo la visión de instalar “Centros de Apoyo al Migrante” en Tijuana, Nogales, Cd. Juárez y Reynosa con las prerrogativas del IFE al PRD.  Dichos centros se convirtieron en baluarte en la defensa de los derechos de los migrantes en nuestra frontera norte. Ahora, AMLO propone un muro laboral para los migrantes mexicanos y centroamericanos, para construir el Tren Maya, el corredor transístmico, la reforestación y otras obras.

El reto es implementar una política migratoria humanitaria con enfoque de Derechos Humanos (fuera de la visión criminalizante de Trump), que ofrezca una salida digna a los inmigrantes conforme al Derecho Internacional.


#MigrarNoEsDelito  #NingunoSerHumanoEsIlegal  #YoNoSoyElMuro

*Director de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, AC

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