A los nacidos en Tijuana

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  • A solaz, la columna de Nano

Tijuana-BC Junio 7 de 2011

-A solaz@Nano-

¿Cómo se les dice a los nacidos en Tijuana?

La vocecita

Y del juego de los Xoloitzcuintles pues que les puedo decir. Que más que la verdad. Que no lo vi y me siento mal conmigo mismo pues sin darme cuenta pasé a ser parte del diez por ciento de la población de la ciudad que no lo vio. Ni modo, yo que soy futbolero de naciencia que levanto el balón de taquito y que eh metido goles de palomita, pues ni modo me lo perdí.

 

No le hace, justificada razón hay para que la perrada mayor (la porra de los Xolos) no me califique como mal…, como mal…. ¿Cómo se les dice a los oriundos de Tijuana? ¡Chín! ¿Otra vez la burra al trigo o el burro a la revu? Una vez más me vuelve ah asaltar la duda filosófica de cómo se les llama a los nacidos en Tijuana. Porque yo no me quedo con que se les agregue el sufijo derivativo (ense) que no es el caso porque si lo empleamos propiamente estaríamos con que los de Tecate, serían tecatenses, los de Ensenada ensenadenses, y a los de Tijuana tijuanenses. Entonces ¿por qué a los de Mexicali se les llama cachanillas? No se vale o todos coludos o todos rabones. O ¿a poco no? Como les digo no es el caso.Y no es como dicen por ahí. Recuerdo que por ahí escuche que les decían: “Chilangos ligth” Hazme el recaboroón favor ¡Noooo mano! ¡Noooo! Por favor no hay que perder la cordura y no mezclemos la decencia con la procacidad. Total primero me disculpo y expongo mi caso con el jurado y con la perrada mayor (la porra de los Xolos) y después retomo el tema del adjetivo calificativo para los ciudadanos de Tijuana. ¿Vale?

 

Entonces estamos con que: Mea culpa, mea culpa. Ya lo sé, permítaseme exponer mi caso señor juez antes de que tome veredicto. Hace días llamé por teléfono a la casa de la muchacha guapa y me contesto una persona en una forma tan educada que para su edad, la verdad me dejo pensativo y sin habla. Y lo peor del caso es que me dejó pensativo.. Me explico la persona que atendió el teléfono es el vástago de la muchacha guapa y demostró una diplomacia y una seguridad en si mismo que ya la quisiera haber usado el presidente Obama el día en que en el Palacio de Buckingham le ofrecieron la cena de estado los reyes de Inglaterra. Para empezar el presidente Obama se mostraba nervioso no sé si porque era el primer hombre de color en el Palacio de Buckingham o porque el chaleco y el moño del Frac eran blancos y le apretaban (es decir lo hacían verse más prietito) ya no se diga nada cuando regó el tepache ofreciendo un brindis a la reina exactamente cuando sonaban los acordes del (God save the Queen (Dios salve a la reina) por favor. ¿Solamente a él se le ocurre) obviamente nadie le siguió el rollo hasta que terminaron los acordes) se vio mal y quedo fuera de lugar. Pero como dice el dicho nunca falta un negrito en el arroz. En fin, pero como les digo lo peor del caso es que todo la seguridad y la diplomacia provenían de una vocecita. O sea un joven que aun no vota, un joven que no le venden cerveza en las tiendas porque no tiene la edad, un joven que para entrar al cine tiene que ir acompañado de un mayor, un joven imberbe, o sea un ¡Niño!

 

Y para qué es más que la verdad, ese niño me dejó perplejo, y su tonito de voz no hizo otra cosa más que avivar mi interés por conocerlo. Así es que, yo ya lo quería conocer. Pero como dice la canción del panameño: “Nunca sopla el viento a favor cuando se trata del amor y pretendes ir deprisa…” Señores del jurado escúchenme antes de condenarme. No fue hasta los cuatro meses que pude verlo y platicar con él. Aunque por teléfono hablábamos pero cada que hablábamos él pequeño no salía del los monosílabos: Si, no, no, si, etcétera, en fin yo me daba por bien servido cuando escuchaba su vocecita.

 

Por fin el día de conocerlo llegó. Una hamburguesa y unas papas fueron nuestra oportunidad para conocernos y entre papa y papa platicamos. Ese día él pasó de los monosílabos a las oraciones denotativas y yo deje las oraciones connotativas para pasar también a las denotativas —con un niño no puedes andar a medias tintas o es blanco o es negro, no hay nada a medias— Él me observaba, me analizaba, me estudiaba y me hacia la pruebas más difícil que hay. La de la vista. ¿Apoco no se siente re gacho que lo vean, lo vean, que lo tijereen y que no se pueda uno defender, ni siquiera moverse, mucho menos quitarse de ahí? ¿A poco no? Como decían los compás de Humanidades: te agarro, te chupo, te probó y te escupió. Ja, ja, ja, no tiene gracia, pero en efecto eso hizo el muy ¡jijo! Yo por mi parte me comporte pasivamente, al que le interesaba ganar la amistad era a mí, así que no hice nada me aguante y no dije más que lo pertinente. Ya sé que nadie me lo cree pero eso fue lo que hice y ¿saben? Lo logré. Una vez acabada la última papa se nos acabo el tiempo, él se fue con la muchacha guapa y no lo volví a ver hasta el día que Tijuana se paralizó, o sea el sábado que los Xolos jugaron la final.

 

Que conste que yo busque varias veces la forma de volverlo a ver pero por sus múltiples compromisos sociales y sus largas reuniones con los que encabezan el top ten de niños jugadores de play satation 3 de su calle no coincidíamos con los horarios. Y como les decía señores del jurado lo volví a ver el sábado, el día de la final. Ese día la idea era llevarlo a un lugar donde pudiésemos estar sentados a nuestras anchas y en el medio tiempo enseñarle unos trucos de matemáticas. Así es que me lo llevé a la liber. Cuando llegamos iban ganando los Xolos entramos al restauran bar —que por cierto no le pide nada a ningún bar de la Zona del Río— pedí dos limonadas y nos sentamos frente a un monitor para ver el juego.

 

Termino el primer tiempo con el marcador a favor de la jauría del norte. Y en ese mismo momento saqué una hoja una pluma y a comenzar con los trucos y tips de matemáticas y como sabía que al de la vocecita le gustan las matemáticas pues ¿qué creen? Él estaba encantado. Le enseñe siete tips de matemáticas que le gustaron incluso por estar enseñándoselos ni él ni yo pusimos atención al juego. Y es que él estaba tan entretenido resolviendo los problemas y yo estaba tan entretenido viendo como le buscaba la lógica a los trucos que me olvide del juego. Nuevamente mea culpa. Lo siento pero me interesaba más ese segundo contacto con él que olvide mi amor por el fútbol. Y es que si vieran su hermosa carita y sus ganas por descifrar los problemas lo hubiera entendido. Señoras y señores del jurado. Aquellas que sean madres o aquellos que sean padres me darán la razón.

 

Señor juez a mi edad no tengo la dicha de ser padre pero este TJaense —volvemos al tema del adjetivo calificativo para los ciudadanos de Tijuana— aquellas ves que con su vocecita me llamo por mi nombre, de plano me gano. So sorry.

 

Después del juego tenía que llevar al de la vocecita con su señora madre porque la muchacha guapa tenía un compromiso con piñata y brincolin como se festeja los cumpleaños en estos tiempos. Así es que lo llevé de regreso. En el transcurso de la liber a la Zona del Río veníamos en el taxi y yo para que es que la verdad estaba feliz tenía ganas de abrazarlo porque ese segundo contacto yo ya lo soñaba. Él venia feliz. Tan seguro estoy que estaba feliz que se atrevió a contarme los mas íntimos trucos que sabe del play station 3. ¿Cómo la ven? Que conste, que esa información no se la dan a cualquiera y menos en la primera convivencia. Por fin llegamos con la muchacha guapa nos despedimos le aconseje que se divirtiera en la fiesta y que comiera de todo. —Para que son las fiestas si no para sentirse más vivo que otros días—.

 

La ciudad se desparalizaba y entraba en una sinergia de jubilo el 90% de las personas que viven la ciudad vestían la camisa de los Xolos esos son los TJenses —Dice Heriberto Yépez que los ciudadanos de Tijuana son un muégano porque están cerca de California y la mezcla de las dos culturas es imposible—. Y si no nos queda de otra mas que utilizar el termino “ense” pues de tijuanense a TJense mejor TJense y contribuimos hacer más grande el muégano. ¿No creen? TJenses viene de “TJ” o sea “ti jey”que es en inglés y esta denotación viene de los pochos al referirse al terre a la Tía Juana o sea a Tijuana.

 

Los TJenses son los que aman a la ciudad, son los quieren a la ciudad, son los que cuidan a la ciudad, son los que no se quieren ir de la ciudad, son los que mueren por la ciudad. En pocas palabras los TJenses son los que viven la ciudad, el otro porcentaje de la población son las personas que les da lo mismo vivir aquí que en otra ciudad, que no hacen nada para solucionar pero si para empeorar cualquier situación que se suscita en ella. Esos son los muertos vivientes de ellos ya eh hablado—. Dice el escritor: “Son la lacra que necesita la ciudadanía para que la misma ciudadanía no se conviertan en ellos: En lacras.

Señores del jurado señor juez esa es la razón por la cual me perdi el juego. Después de exponer mi caso señores quedo en sus manos pueden hacer con migo lo que gusten. Con aplomo espero el fallo.

 

Como les decía aquel día terminó el juego ganamos. Todos los que en la ciudad llevaban la camisa de los Xolos estábamos felices, algarabía por toda la ciudad; ese día fue fiesta en todas las casas de los TJenses. Ese día también hubo fiesta en mi corazón el segundo contacto con el de la vocecita salio a pedir de boca, ese día yo tenía dos motivos por los cuales festejar. Por el ascenso a la primera división de los Xolos y por la amistad que ese día entablamos el de la vocecita y yo. Gracias a ti niño de la vocecita por aceptar mi amistad y por ser como eres que el dios del empastado y el dios del balón pie te bendigan.

De hoy en adelante la jauría del norte va a ladrar en toda la republica. Enhorabuena felicidades por el triunfo muchachos.

 

Post Scriptum:

 

Ustedes ya hicieron lo suyo. Ahora nos toca a nosotros. Yo por mí parte, como buen TJense me comprometo a ir al estadio y apoyar al los Xolos aunque jueguen contra el Cruz Azul.

Ya dije.

¡Chíííííííí!

Xolos Campeones
Xolos Campeones

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