Ciudad de México | SemMéxico | En nuestro país existen 3.2 millones de niños, niñas y adolescentes, con edades que van de 5 a 17 años, que trabajan y representan el 11 %  del 29.3 millones de esta población del país, siendo 62.7% hombres y 37.3% mujeres, según los resultados de la Medición del Trabajo Infantil (MIT)  2017, realizado por el Instituto Nacional  de Estadística y Geografía (INEGI).

De los 29.3 millones de población infantil de 5 a 17 años, 2.1 millones no asisten a la escuela, cifra equivalente al 7.2 por ciento; 39.6% trabajan en ocupación no permitida, 3.5% en ocupación permitida y 56.9% son no ocupados.

Las principales razones de no asistencia a la escuela son: la falta de interés, aptitud o requisitos para ingresar a la escuela (42.2%), la falta de recursos económicos (13.7%) y por el trabajo (12%). También cabe destacar que en un 8.7% dejaron de estudiar por cuestiones de embarazo, matrimonio o unión y motivos familiares.

El MTI identificó en el cuarto trimestre de 2017, 16.9 millones de hogares con población de 5 a 17 años; de éstos, en 1.7 millones hay población en ocupación no permitida, siendo en su mayoría hogares con jefatura masculina (76%). Destaca que el número de hogares con ocupación infantil no permitida mostró un descenso de 2.3 millones en 2009 a 1.7 millones en 2017.

En una década, disminuyo 1.4 millones la actividades económicas no permitidas de niños, niñas y adolescentes.

La población infantil de 5 a 17 años en actividades económicas no permitidas por la ley o que ponen en riesgo la salud o afectan el desarrollo físico y/o mental de las niñas, los niños y los adolescentes, en la última década disminuyó 1.4 millones, al pasar de 3.5 millones a 2.1 millones, entre 2007 y 2017.

La medición del trabajo infantil en actividades económicas no permitidas comprende dos grandes grupos: los que trabajan a una edad menor a la permitida y los que teniendo la edad mínima legal para trabajar lo hacen en ocupaciones, sectores y lugares peligrosos, horarios prolongados o jornadas nocturnas, así como en empleos prohibidos o con exposición a riesgos, de acuerdo con lo estipulado en la Ley Federal del Trabajo (LFT). Este estudio también proporciona datos sobre la relación entre trabajo infantil y la educación: asistencia escolar y razones de no asistencia a la escuela.

Los antecedentes del Módulo de Trabajo Infantil datan de 1997, en el que por primera vez se buscó estimar el número de niños y niñas de 6 a 14 años que desempeñaban actividades económicas en las zonas indígenas del país, en el marco de la Encuesta Nacional de Empleo en Zonas Indígenas (ENEZI) 1997. Posteriormente, le siguió un segundo levantamiento en 1999, con una cobertura nacional y en 2006, el INEGI en colaboración con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y varias organizaciones nacionales e internacionales, entre ellas la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés), rediseñaron y plantearon el levantamiento del Módulo de Trabajo Infantil en el marco de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), acorde con las mejores prácticas nacionales e internacionales, cuyo primer levantamiento fue en 2007, y por primera vez tuvo una cobertura nacional y estatal para la población de 5 a 17 años.

Aportación económica del trabajo infantil al hogar

En relación a la importancia económica de la ocupación no permitida en el hogar, se tiene que en el cuarto trimestre de 2017, 38.9% aportó ingresos a su hogar; mientras que el restante 61.1%, no lo hizo, ya sea porque los ingresos que obtuvo fueron para sus propios gastos, no percibían ingresos o aportaron únicamente tiempo de trabajo en el negocio familiar.

En 2017, los motivos por los que trabajan los niños, las niñas y los adolescentes, destacan el pago de la escuela y gastos propios (22.1%) y por gusto o ayudar (21.9%). En un segundo bloque de motivos, se encuentran aprender un oficio (14.7%), pagar deudas, no estudia u otra razón (12.8%) y finalmente, el hogar necesita de su aportación económica con 10.7 por ciento.

En lo que se refiere al empleador o persona para la que trabaja el niño, la niña o el adolescente, el 58.3% de la ocupación no permitida durante el cuarto trimestre de 2017, es un familiar, aunque cabe destacar, que en el 37.5%, el empleador es un no familiar.

Por último, en 2017, las principales consecuencias para el hogar si el niño, niña o adolescente deja de trabajar, son que el hogar tendría que destinar parte de su ingreso al niño o la niña con 26.0% y el ingreso del hogar se vería afectado con 18.3 por ciento.

Enseguida se tienen las razones de que la carga de trabajo sería mayor para el resto de los miembros del hogar (15.5%), tendría que contratarse a otra persona para sustituirlo (8.8%). Aunque, en el 28% de los casos, no pasaría nada o el hogar no se vería afectado, si el niño, niña o adolescente dejara de trabajar.

Los estados de Zacatecas con 17.8% y la Ciudad de México con 4.9%, reportaron en 2017 la tasa de hogares con ocupación no permitida más alta y más baja, respectivamente.

La tasa de hogares con ocupación infantil no permitida registró una disminución de 14.5% a 10.3%, entre 2009 y 2017.

Quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas

Los quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas, son aquellas actividades dedicadas a la producción de bienes y servicios para el consumo de los miembros del hogar que afectan la salud o integridad física de quienes las realizan, es decir, se llevan a cabo en condiciones peligrosas o en horarios prolongados.

El MTI estima para el cuarto trimestre de 2017, un total de 21 millones de personas de 5 a 17 años que realizan quehaceres domésticos en sus hogares sin recibir remuneración, de los cuales 1.4 millones los hacen en condiciones no adecuadas.

En 2017, el porcentaje de personas de 5 a 17 años en quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas representó el 4.7%, mientras que en 2015 fue del 5.7%; en el caso de los hombres los porcentajes fueron de 4.5% y 5.5%, y de las mujeres 4.9% y 6%, para los años 2017 y 2015, respectivamente.

La proporción de personas de 5 a 17 años que realizan quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas según sexo en 2017, fue de 51.5% mujeres y 48.5% de hombres.

Los estados de Tabasco con 14.2% y Querétaro con 1.6%, reportaron en 2017 la tasa de quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas más alta y más baja, respectivamente.

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