1. El autor es Director General de la asociación civil Generación PRIISMA (Proyecto para la Inclusión de Invidentes de la Sociedad Mexicana)

Playas de Rosarito-BC // Agosto 20 de 2014 // José Manuel García Arreola

Jose Manuel Garcia Arreola
Jose Manuel Garcia Arreola

Tal vez muchos de los lectores de CiudadTijuana en este momento se están preguntando qué tienen que ver los fantasmas con la situación de las personas con discapacidad en la frontera norte, pues bien, a lo largo de mi artículo intentaré explicarlo y lo hareé sobre una perspectiva propia.

En los últimos meses me he dado a la tarea de hacer un par de preguntas a las personas con discapacidad visual que he conocido. La primera pregunta es si tienen credencial del DIF que los acredita como Personas con Discapacidad. La segunda es si INEGI los conto como personas con discapacidad. Las respuestas a estas dos fáciles preguntas en todos los casos han sido las mismas, ROTUNDOS NO. Después de recibir estas respuestas obviamente les he hablado de la importancia de acercarse al DIF más cercano y tramitar su credencial  ya que es la única manera en la que los gobiernos locales sepan de nuestra existencia amen que nos pueden incluir en los programas de gobierno. Sobre la encuesta nacional de INEGI habrá que prepararlos para el siguiente censo, deben darse cuenta de nuestra existencia.

En días pasados mientras dábamos una plática sobre discapacidad pedí a un grupo de asistentes, conocidos todos entre sí, que me dijeran si conocían a una persona con discapacidad y me dieran su nombre. El resultado una mayoría casi absoluta de sí,  pero lo más asombroso,  cada uno conocía a alguien diferente. Este ejercicio me dio mucho a pensar. ¿Realmente cuantos seremos? ¿Cuantos habrá por ahí en la oscuridad, sin salir a la luz, sin ser contados?  Todos ellos viviendo como fantasmas. Sabemos de ellos pero hacemos como que no los vemos. Estas reflexiones me regresaron de golpe a mi pasado.

El año 2001, sin pensarlo ni elegirlo, pase a engrosar la gran lista de personas con discapacidad. Como es obvio no estaba preparado para tal situación. En todo el trayecto desde el duelo hasta la aceptación pase por infinidad de cosas. Un país extraño, un idioma diferente y sin la posibilidad de un empleo ahora con una discapacidad fueron algunas de las cosas que tuve que enfrentar.

Necesitaría muchos artículos  para contarlo todo, en este me referiré específicamente a cómo cambia la relación de las personas cercanas con uno cuando se acaba de adquirir una discapacidad.

Jose Manuel Garcia Arreola 1Después de casi toda una vida de ser un hombre fuerte, inquebrantable y hasta rudo podría decir, en esos momentos me encontraba vulnerable y hasta asustado, no lo entendía y los que estaban a mí alrededor tampoco.

En esta historia, debo aclarar, no hay víctimas ni culpables solo situaciones que por alguna razón deben vivirse. Grandes y buenas personas suelen hacer cosas incorrectas ante el desconocimiento de una discapacidad.

En esos momentos pensaba yo que ellos no entendían nada pero yo tampoco lo hacía, tal vez ellos pensaban que yo había enloquecido, aun no lo sé. El punto es que de pronto paso algo muy curioso, entre mis negativas y su falta de entendimiento, desaparecí. Pase a ser alguien inexistente, si no los miraba entonces yo no existía. Yo de inmediato lo relacione con un fantasma.

Toda esa situación con el tiempo se arregló, después de haber asistido por un año a una escuela para ciegos y haberme incluido por mi propia cuenta en todo el sistema. Por ese tiempo empecé a dar clases en preparatorias y en centros comunitarios pero siempre la idea de ser un fantasma o haberlo sido, seguía dando vueltas en mi cabeza. ¿Sin tener documentos legales contaba yo para el gobierno de ese país? ¿O también para ellos era en fantasma? Esas preguntas serian contestadas cuando se me negó mi estancia legal.

Estuve cinco años y cuatro de esos di servicio voluntario con la anuencia del gobierno federal o sea sabían que estaba ahí pero si no tenía un documento no contaba. En pocas palabras estuve sin estar e hice sin hacer, fui un fantasma en doble manera pues.

PRIISMATodo ese tiempo me sentí y fui un fantasma, no solo para un estado sino para una familia. Un día después de una entrevista que me hiso un periódico de ese país, me invitaron a colaborar como columnista.  El concepto de ser un fantasma me había dado tantas vueltas en la cabeza que ya lo había aceptado y creo hasta me agradaba jugar con eso. Mi columna seria escrita por el fantasma y se llamaría cartas de un fantasma. Si no me veían y no me hablaban el fantasma les enviaría cartas. Pocas fueron las colaboraciones y fueron con ese seudónimo. Esto aunque es otro tema me dio pie a escribir un libro titulado cartas de un fantasma, como se ven las cosas desde la oscuridad, como opinas cuando no existes.

Queridos amigos a diario todos somos creadores de fantasmas cuando cerramos los ojos a lo que viven los demás. A diario creamos fantasmas cuando dejamos de contarlos, cuando creemos que si no los vemos no existen. A diario creamos fantasmas reales cuando ni siquiera les damos el derecho a la capacidad  jurídica.  A diario familias encierran familiares con una discapacidad en sus casas solo por desconocimiento o por falta del apoyo adecuado. A diario miles de personas desde la oscuridad se siguen preguntando como pasaron a ser fantasmas y tal vez hasta maldicen el serlo, mientras nosotros seguimos cerrando los ojos a una realidad que está ahí aunque no la volteemos a ver. Hablando de discapacidad visual habría que preguntarse ¿quién es más ciego?, ¿si el que lo es o el que elije serlo?

En lo personal termino por agradarme el seudónimo y como tal no tendría nada de malo a no ser por lo que significa el serlo para una persona con discapacidad.

En la actualidad se hacen esfuerzos por parte de los gobiernos por resarcir el abandono, por voltear a ver a todos esos fantasmas que siguen en la oscuridad. Leyes, convenciones, tratados, reglamentos y manuales son prueba de ello pero el esfuerzo más impresionante es el que se hace desde la sociedad. De pronto los reflectores dan luz a todos esos fantasmas que empiezan a ser vistos y levantan la cabeza para decir presente. El esfuerzo se está haciendo y está en nosotros que seamos vistos, contados y que no solo seamos visibles sino que tengamos voz y una opinión por decir.

Es tiempo de contar y ser vistos, de salir de la oscuridad y ser visibles, de ser reconocidos y participar, tiempo de abrir conciencias. De fantasma a fantasmas……. TIEMPO DE FANTASMAS.

¨DAR ALGO A LOS MAS VULNERABLES ES UN ACTO DE JUSTICIA, PERO DAR LO QUE UNO ES, DARSE A UNO MISMO ES UN ACTO SUBLIME.¨

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