• El autor es Director General de Generación PRIISMA A. C.

Tijuana-BC // Enero 21 de 2015 // José Manuel García Arreola

Jose Manuel Garcia Arreola
Jose Manuel Garcia Arreola

Hace ya casi un año que en nuestra asociación nos preguntábamos por qué no se respetaban los derechos de las personas con discapacidad, lo cual es un hecho no una opinión ya que al hacer un diagnóstico de lo que pasaba nos dimos cuenta de varias cosas, escuelas integradoras, calles  que no reúnen los requisitos mínimos de libre circulación, banquetas de 30, 40, y 60 centímetros de ancho y con postes atravesados, eso sin contar los tensores de postes de luz, falta de rampas y otras mal hechas, cajones de estacionamiento para personas con discapacidad que nadie respeta, un servicio de transporte no apto para todos, muy malo por cierto y una lista interminable que sería muy largo de enumerar.

La curiosidad por saber las causas nos hiso revisar el reglamento para personas con discapacidad de nuestro municipio, gran sorpresa nos llevamos al descubrir que temas abarcaba, solo lo de los tarjetones, credenciales y cajones de estacionamiento, para no hacer esto más largo, nos dimos a la tarea de elaborar uno nuevo, el cual discutimos con regidores y fue aprobado por unanimidad y voto comentado por todo el cuerpo edilicio, como ya se imaginaran estábamos felices ya que por fin estarían reglamentados nuestros derechos.

Casi un año ha pasado de ese acontecimiento y poco ha cambiado, se han dado pasos que son calificados como grandes avances, esos pasos son de aceptarse mas no para conformarse, estamos a una gran distancia de tener ciudades ideales para todos, educación para todos y para resumirlo el respeto que todos nos merecemos y el derecho a ser tratados de una manera igual  en todos los aspectos por una sociedad en la que  deberíamos estar incluidos.

Hablando de derechos, ¿Por qué es necesario que las leyes nos los otorguen? ¿No se supone que como seres humanos debíamos de entender el respeto que le debemos a la diversidad y a las diferencias? pondré un ejemplo, el color oficial  así como el símbolo de discapacidad a nivel mundial es por todos conocido, sin embargo, en franca rebeldía personas con carros último modelo tripulados por jóvenes sin ninguna discapacidad se estacionan ahí. ¿Por qué lo harán? ¿Que pensaran mientras lo hacen? Ha sido necesario implementar multas muy elevadas para que ya no lo hagan pero el punto es y sigue siendo la misma pregunta. ¿Porque lo hacen?

Respuestas a esta pregunta vienen a mi mente por docenas aunque debe haber una respuesta raíz. Mientras no respondamos esta pregunta podemos hacer mil leyes e implementar costosas multas y seguirá pasando lo mismo.

En mi opinión. La tolerancia, el respeto y el reconocimiento de derechos no es una cuestión de leyes. La convención que la semana pasada festejamos por su aniversario , se convierte en solo un hermoso documento de letras muertas ante la falta de conocimiento del mismo y la falta de empatía, amén que nos otorga derechos que se supone son inalienables a nosotros tan solo por el hecho de ser humanos.

Con todo esto no quiero decir que no deben existir leyes, de hecho en Generación PRIISMA A.C trabajamos en la armonización de los reglamentos municipales, lo que quiero decir es que contamos con muy buenas leyes y reglamentos que no han resuelto los problemas, estos no se resuelven con un papel, con un decreto o una comisión. Los derechos de todos los ciudadanos, si fuesen respetados no tendrían necesidad de ser defendidos.

El problema raíz, la mayor parte del tiempo no lo aceptamos, es educación y cultura. No lo que se enseña en las aulas sino lo que vemos como ejemplo día a día desde niños en nuestros hogares. Ahí es donde está la clave  para vivir en una sociedad armoniosa. Si desde niños  entendiéramos conceptos como respeto, igualdad y tolerancia hacia la diversidad ni siquiera necesitaríamos de leyes que nos regularan, lo tomaríamos como un asunto de conciencia y entendimiento.

Deja un comentario