Niños
Un desastre es atemorizante para todos y especialmente para un niño. Los niños todavía no han aprendido técnicas para controlar el miedo. Un desastre amenaza el sentido de control del niño sobre su vida, incluso más que los adultos.

Los niños normalmente salen corriendo y se asustan cuando perciben una situación que no pueden controlar.

Prepara a los niños enseñándoles qué es un sismo, por qué ocurre y cómo se siente, esto servirá para familiarizarlos con dicho fenómeno.

Toma en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Explica a los niños lo que podría ocurrir durante un sismo. Inclúyelos en el desarrollo de tu plan familiar de protección civil, prepara equipos de provisiones (pregúntales cuáles artículos como juegos o juguetes quieren incluir), y practica “agáchate, cúbrete y agárrate”
  • Debe haber personas designadas para ayudarlos en caso de una emergencia.
  • Conoce cuál es el plan contra sismos de la escuela, estancia o lugar donde están tus hijos.
  • Actualiza la información de la tarjeta de emergencia de los niños, así como la información de las personas autorizadas a recogerlos.
  • Enséñales a los niños cómo y cuándo deben de llamar a los teléfonos de emergencia para solicitar ayuda. Agrega los números de emergencia cerca del teléfono.
  • Permite que los niños pongan en práctica, la preparación que se les ha enseñado en la escuela sobre medidas de prevención.
  • Planifica actividades para ocupar y entretener a los niños después de una emergencia, con el fin de que vuelvan a su vida normal.
  • Anima a los niños a que hablen sobre el proceso del incidente, con el fin de permitir que expresen sus emociones como son; la frustración, confusión, miedo y tristeza.

Personas con discapacidad y adultas mayores

Los personas adultas mayores y con discapacidad sufren más los riesgos ocasionados por sismos, en virtud de sus limitaciones para la movilización oportuna.

Es importante fomentar la realización de actividades de capacitación y adiestramiento dirigidos a este sector, para que de acuerdo con sus capacidades individuales puedan satisfacer en la medida de lo posible algunas de sus necesidades en situaciones de emergencia.

Es necesario incluir las necesidades de las personas con discapacidad y adultos mayores en los Programas de Protección Civil, Plan Familiar de Protección Civil y Planes de Contingencia.

En la atención de personas con discapacidad y adultos mayores en materia de protección civil, se identifican como prioritarias la comunicación y la evacuación; es importante que la población con discapacidad y adultos mayores conozcan y aplique la información sobre qué hacer en caso de un sismo.

Lograr que las personas con discapacidad encuentren menos restricciones en sus limitaciones para su autoprotección es una tarea que nos compete a todos.

Recomendaciones para personas con discapacidad y adultas mayores:

  • Adecuar las instalaciones, de tal manera que no se vea entorpecido el desplazamiento de las personas con discapacidad.
  • Procura que las personas con discapacidad y adultos mayores participen constantemente en simulacros de evacuación.
  • Designa a una persona para que lo asista en caso de emergencia y define cómo debe ser su manejo.
  • Considera que para su evacuación requerirán tu apoyo, tomará más tiempo y posiblemente necesitarás ayuda adicional.
  • Actualiza la información de la tarjeta de emergencia donde se indique el tipo de discapacidad que padece.
  • Las personas que utilizan silla de ruedas preferentemente se les debe ubicar en la planta baja, para facilitar una posible evacuación.
  • No los dejes solos, conserve la calma y tranquilícelos.
  • Establece y mantén por cualquier medio la comunicación con ellas
  • Indica lo que se va a hacer antes de actuar
  • Considera que aditamentos como silla de ruedas, bastones o muletas, son parte del espacio corporal de la persona, casi una extensión de su cuerpo; por lo que es importante no moverlas a libre decisión.
  • Auxilia a personas en sillas de ruedas, sin presionar las extremidades y pecho, ya que le puedes provocar espasmos de dolor e incluso no podrán respirar con facilidad.
  • Evita interrumpir la labor del “perro guía”, en su caso, ya que puede distraer su atención. Tener presente que NO es una mascota, sino una asistencia técnica de la persona con discapacidad.
  • Asegura que si toma medicamentos los lleve consigo.
  • Verifica si la persona con discapacidad o adulto mayor no ha sufrido daños o si requiere atención.

Para quien asiste a una persona con discapacidad:

  • Ser amable
  • Invitarlo actuar serenamente
  • Ofrecerle ayuda
  • Darle tu nombre enseguida
  • En caso de no entender lo que te dice, pedirle que lo repita.
  • Si tiene discapacidad visual deja que use su bastón para que toque los obstáculos, ofrecerle el brazo, no tomar el suyo, deberá estar un paso delante de él, manteniendo una comunicación constante.
  • En caso de personas con sordera colocarse delante de él y hablar con claridad palabras sencillas que pueda leer en los labios.

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