Edgar Campos, un investigador entregado a la docencia

"El que quiera ser docente no sólo debe tener vocación, sino metodología y sapiencia constructiva"

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  • Serie: Entrevistas de Café
  • El autor es licenciado en Administración de Empresas y Periodismo, afiliado a la Canaco, egresado de la UPN y miembro del Colegio de Comunicólogos de Baja California.

entrevistas de cafe

En esta ocasión, Casa Cacao abrió sus puertas para escuchar al Maestro Edgar Campos Benitez, dando continuidad así a la serie Entrevistas de Café, mediante la que se reconoce a las mujeres y hombres que contribuyen con la grandeza de Tijuana y Baja California.

Al primer sorbo de chocolate amargo

El aroma del chocolate y el café de Oaxaca advierte la armonía del encuentro con el maestro investigador, Edgar Campos Benitez, que siempre sonriente deja en claro su pasión por la vida y la docencia.

Nacido en Xalapa, Veracruz en el seno de una familia trabajadora, humilde y firme en sus convicciones basadas en el amor, la solidaridad y la constancia, vio surgir en él las bases que marcaron su carácter y forjaron su personalidad.

“Crecí en una comunidad muy tranquila; tuve pocos amigos, contados y desde chico me inculcaron el estudio, hasta lograr concluir mi formación universitaria como economista”.

Su padre, Esteban Campos Hernández, decidido a que continuara sus estudios, sin interrupciones o distracciones, lo exhortó a entregarse al aprendizaje y dejar al término de una carrera profesional, la búsqueda de su primer empleo, algo que fue apoyado por su madre Rocío Benitez Rojas.

“Mi padre me dijo, tú no vas a trabajar, tú deberás seguir estudiando, tú tienes que estudiar para ser alguien en la vida”.

Hasta entonces pensaba que toda su vida estaría en su tierra, sin embargo durante su paso por la preparatoria, surgió la inquietud de ver qué había más allá de Xalapa.

Edgar Campos Benitez 1Hacia la economía

Fue la motivación del maestro José Antonio Vicuña Sánchez, lo que impulsó a tomar el camino de la economía, de ahí su ingreso a la Universidad Veracruzana.

“Impulsó mi carrera hacia la economía al detectar ciertas cualidades y me dijo Edgar, tú vas por algo más grande, no te conformes con sólo estudiar por estudiar“.

“Eso hizo que literalmente me enamorara de las ciencias económicas administrativas, me traspasa su vocación, profesionalismo y su amor por el conocimiento”.

El Colef

Dado que el contar con una licenciatura no bastaba para conseguir trabajo, buscó la oportunidad para continuar con su formación académica, de ahí su primer contacto con otras universidades, que como resultado de su indagación de posgrados, escuchó la existencia del Colegio de la Frontera en Tijuana.

“Es así que mi primer contacto con Tijuana fue un profesor de apellido Rendón que estudió un posgrado en economía aplicada en el Colef. Vi su formación, me llamó la atención y aprecié su dinámica de clase, me ganó la confianza y cómo me habló de esa institución”.

Después de ver diferentes opciones en la Ciudad de México, así como en otros países, se convenció de su futuro al ver un cartél del Colegio de la Frontera, en el que se anunciaba una convocatoria para ingresar a una maestría.

Tijuana, un enigma

“No esperaba venir a Tijuana, pues crecí muy feliz -en Xalapa-, con carencias, pero con muchas cosas bonitas, pero algo en mi me decía estudia, tienes que estudiar“.

“Cuando decían Tijuana, algo me llamaba la atención, algo me decía vente a Tijuana, acá está lo que quieres, lo que necesitas”.

En 2004 concluyó la licenciatura, junto con su amigo Sergio Pastor Rojas y ambos metieron solicitud para intregrarse al Colef y poco después de titularse, llegaron a las instalaciones de esa institución en Baja California.

“Mi amigo fue el que me incitó, recuerdo que me dijo oye Campos, ¿si nos vamos?, le digo, pero seguro, tenía temor, no sí vente, vamos los dos, no te preocupes, sólo son dos años. Fue así que enté al posgrado de Desarrollo Regional y el tomó Demografía.

“Hicimos un examen de admisión y al tiempo vi mi nombre en el listado de resultados, no me lo esperaba, les comunico a mis padres, aunque no lo vieron con buenos ojos, no por que no quisieran que fuera, sino por una cuestión económica, prácticamente tenía que valerme con mis recursos. Mis padres hicieron un esfuerzo monumental, me prestaron dinero y me dijeron vete“, recordó.

La partida y su permanencia

Explicó que con llanto se despidió de su familia, pero no se rindió ante la tristeza de su partida y lo que dejaría atrás. Viajó al norte para continuar con sus estudios por dos años, sin embargo, decidió no regresar como su amigo, pues se quedó en la frontera al encontrar grandes oportunidades de desarrollo profesional y laboral, así como su gran amor, ahora su esposa.

“Me quedé por amor, me enamoré de una compañera de maestría, el amor manda, compartimos desde entonces intereses y retos”.

Al concluir la maestría vio la posibilidad de continuar con un doctorado en Ciencias Sociales, pero se vio en la necesidad de interrumpir, aunque hoy en día lo ha retomado desde la UABC.

Edgar Campos Benitez 4El docente

Ya con el grado académico obtenido tras presentar su tesis El crecimiento económico en la región fronteriza norte de México, una explicación alternativa para el desarrollo regional forjó relaciones en la ciudad y logró así unirse a la plantilla docente de las universidades CUT y UNEA; después, en 2010, fue invitado al equipo de maestros de la UPN y la UABC, donde hasta la fecha permanece entregado a la educación, sin olvidar su otra pasión, la investigación.

“Hoy veo mi tesis con nostalgia, por todo lo que tuve que pasar con el apoyo de mi familia. Tijuana, sin duda me ha dado mucho, aquí tuve mi primera oportunidad de trabajo, mi primera oportunidad en la docencia”.

Con alegría expresa sus experiencias y grandes momentos de aprendizaje que tuvo con todos aquellos que lo guiaron en el Colef, por lo que ahora ha tomado como compromiso el generar y compartir conocimiento, luchar cada día por aportar algo mejor a la educación desde el ámbito universitario.

“Ser docente es un trabajo monumental, es precioso, estoy emocionado de ser maestro, me apasiono al revisar trabajos y formar recursos humanos en la UPN y en la UABC. Me doy cuenta que la pedagogía tiene su rigurosidad, el que quiera ser docente no sólo debe tener vocación, sino metodología, sapiencia constructiva a lo largo de su trayectoria y lo más importante, una autocrítica. Metodológicamente hablando, es posible perfeccionar la práctica docente”.

Entregado desde el amanecer y hasta el anochecer a la docencia, sin olvidar a lo más amado, su familia, busca en cada momento motivar a sus estudiantes, exhortándoles a no rendirse, siempre ir adelante, hasta lograr convertirse en personas más competentes, competitivas y comprometidas en el desarrollo de Baja California.

Su enseñanza y compromiso

“Es necesario decirle hoy en día a los jóvenes, que la situación no está como para perder el tiempo, que no sean pasivos, que sean innovadores, pero eso sí, el estudiante de Tijuana es inquieto; puede preocuparle la situación económica pero eso no lo detiene, sigue trabajando”.

“En Tijuana, las cosas pueden estar muy bien o muy mal, pero la gente sigue con su dinamismo, se adapta”.

Edgar Campos ve con claridad su presente para fortalecer su futuro y el de sus seres queridos, entre los que incluye a todo su alumnado, por lo que continuará con su profesionalización a otro nivel y así perfeccionar su práctica docente, además de generar en los próximos años conocimientos que compartiría entonces de manera pública a manera de divulgación científica y académica.

Edgar Campos Benitez e Isaias Plascencia
Edgar Campos Benitez e Isaias Plascencia

2 Comentarios

  1. Muy buena entrevista, soy exalumno del doctor Edgar Campos y es una persona increible al igual Como docente.

    Me gustó la entrevista pero ahí una que otra falta de ortografía, saludos.

    • Hola Raúl, buen día. Gracias por la observación. Será excelente si nos indicas que falta ortográfica encontraste y de ser así, entonces corregir.

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