Ciudad de México | Gabriela Ramírez-SemMéxico


La detención en México de mujeres migrantes provenientes de Honduras, El Salvador y Guatemala se ha quintuplicado en los últimos años pasando de 9 mil 160 en 2011 a 47 mil en 2016.

De acuerdo al informe Familias Centroamericanas Migrantes en México dado a conocer esta mañana por el Instituto para las Mujeres en la Migración, AC (IMUMI) esto se debe a la presión que recibe México, de Estados Unidos, para detener y deportar migrantes.

Esta situación afecta cada vez más a mujeres, niños y niñas ya que de 2011 a 2016, la participación de mujeres en procesos migratorios pasó del 14 al 25 por ciento y de acuerdo a datos de la Patrulla Fronteriza, ellas representan el 37 por ciento de las personas aprehendidas en 2015.

Cada vez más, las mujeres migran acompañadas de sus hijas e hijos, porque su vida corre peligro o porque buscan mejores oportunidades; y también ha aumentado el flujo de menores sin acompañantes que van en busca de sus familiares a Estados Unidos.

Por ello, la participación de las niñas en los flujos ha aumentado. Antes de 2014, en las estadísticas de detención predominaban las adolescentes entre 12 y 17 años sobre las niñas pequeñas, pero para 2016 la tendencia se revirtió. En ese año se produjeron 8 mil 20 eventos de detención de niñas entre 0 y 11 años de edad y 6 mil 267 de adolescentes entre 12 y 17 años. A su vez, se observa que el mayor incremento se dio entre las niñas de 0 a 11 años que viajan acompañadas, cuya presencia se multiplicó 9.5 veces entre 2013 y 2016 (de 747 a 7 mil 107).

Ante esta situación, el gobierno mexicano ha respondido con deportaciones masivas de personas o familias provenientes de estos países centroamericanos, en lugar de expedir visas humanitarias o de reconocer sus condiciones de refugiados, obligándolos a volver a sus lugares de origen de donde huyen por condiciones de violencia. Esto a pesar de que la Ley de Migración establece que la unidad familiar y el interés superior de la infancia, junto con causas humanitarias, son criterios prioritarios de internación y estancia en México.

De 2014 a 2016, México devolvió a 421 mil personas. El IMUMI señala que México implementa una política de deportación sin revisar las necesidades de cada familia, a través del incremento de operativos móviles de control migratorio en las carreteras del país y sin la expedición suficiente de visas humanitarias.

De 2014 a 2016 México ha expedido 6 mil 539 visas humanitarias para personas provenientes de Honduras, El Salvador y Guatemala. Las mujeres constituyen la tercera parte de las personas con este tipo de visa por causales como: ser víctimas o testigos de un delito y por causas humanitarias.

Esta respuesta del gobierno mexicano y de Estados Unidos, no han frenado los viajes, pero sí ha tenido un impacto en la forma en la que las familias migran, así como en su acceso a derechos y servicios.

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