Nueva York | ONU |


Bajo el lema ¿Qué pasaría si?”,  la campaña busca la participación ciudadana con el objetivo de indagar dónde se produce la marginación y qué puede hacerse para evitarla, así como meditar sobre nuestras acciones en relación con la marginación.

ONUSIDA recordó además que perpetuar la discriminación no solo es incorrecto, sino que afecta a la economía y al futuro de las personas, y puso como ejemplo la marginación de las mujeres en relación con la producción de alimentos.

El 43% de ellas constituyen la fuerza laboral agrícola de los países en desarrollo y solamente el 5% tiene acceso a los servicios de asesoramiento agrícola.

Otro aspecto discriminatorio que destacó ONUSIDA es el del acceso a los servicios de salud para prevenir y tratar el VIH. Aproximadamente una de cada cinco personas que viven con el virus de inmunodeficiencia humana evita ir a una clínica u hospital debido al estigma o la discriminación.

El director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, profundizó en la idea al destacar que “nunca garantizaremos el derecho a la salud ni finalizaremos la epidemia de sida si excluimos a las personas”, y destacó que las “barreras estructurales impiden la salud y el bienestar de millones de individuos”.

El Día de la Discriminación Cero se conmemora todos los años desde el 1 de marzo de 2014.

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA recuerda que nunca se debe discriminar a nadie por razones de edad, sexo, identidad de género, orientación sexual, discapacidad, raza, etnia, idioma, estado de salud (incluyendo el VIH), localización geográfica, estatus económico o migratorio, o por cualquier otra índole.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here