Nueva York | ONU


Una de cada cinco personas que viven con VIH evita ir a una clínica porque teme que su estado de salud se haga público y sufrir discriminación por el hecho de tener el virus.

“Si no confrontamos la discriminación, el estigma, la criminalización y damos una oportunidad de tener acceso a los Derechos Humanos, puedo decir hoy con autoridad que la cobertura sanitaria universal será sólo un sueño”, dijo el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, en la presentación del informe.

“Cuando las personas que viven con VIH, o está en riesgo de contraerlo, son discriminadas en los centros de salud, se ocultan. Esto mina nuestra capacidad de ofrecerles exámenes, tratamiento y servicios de prevención”, añadió.

Según ONUSIDA, las personas que son estigmatizadas tiene dos veces más posibilidades de retrasar el tratamiento.

La discriminación y el estigma son algo común. Una de cada cuatro personas con VIH lo ha experimentado en un centro médico, una cifra que, entre las mujeres, aumenta a una de cada tres.

El informe asegura que para llegar a todas las personas en riego de contraer el virus o que ya viven con él hay que poner en marcha programas contra el estigma y la discriminación. Por ejemplo, en Namibia, se establecieron con este enfoque servicios de salud integrales y se han reducido un 20% las muertes por esta enfermedad.

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